Un informe de la consultora Eco Go reveló un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los consumidores. La morosidad prácticamente se duplicó en un año y refleja las dificultades de las familias para afrontar sus compromisos financieros.
El aumento del endeudamiento y las dificultades para cumplir con los pagos generan preocupación en el sector comercial argentino. Según un relevamiento de la consultora Eco Go, elaborado con datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), la morosidad conjunta en supermercados y cadenas de electrodomésticos alcanzó el 44,8% en agosto de 2026, frente al 23,3% registrado un año atrás.
La situación más crítica se observa en las casas de electrodomésticos, donde el 50,1% del monto financiado presenta atrasos significativos o problemas de recupero. En agosto de 2025, ese porcentaje era del 27,3%. El informe contempla empresas como Frávega, Musimundo, Megatone, Naldo y Cetrogar, entre otras, aunque no individualiza los resultados de cada firma.
En los supermercados, el panorama también es preocupante. La morosidad alcanzó el 40,4%, duplicando el 20,1% del año anterior. El relevamiento incluye cadenas como Carrefour, Coto, Cencosud y La Anónima. Hasta fines de 2024, los niveles de incumplimiento en ambos sectores se ubicaban entre el 10% y el 12%, lo que evidencia la magnitud del deterioro.
El informe también señala que el financiamiento otorgado por estas empresas alcanza los $2,14 billones, aunque el volumen de crédito comenzó a retroceder. En los últimos doce meses registró una caída real del 2,5%, en un escenario de creciente dificultad para sostener los pagos.
Pese al panorama negativo, aparece una señal de moderación: los atrasos iniciales muestran una tendencia descendente desde fines de 2025. Sin embargo, el elevado volumen de deuda acumulada continúa siendo una preocupación para el comercio y el sistema financiero.
Los datos reflejan una creciente presión sobre los presupuestos familiares y ponen de manifiesto las dificultades que enfrentan numerosos consumidores para cumplir con las cuotas de sus compras financiadas, en un contexto económico donde el acceso al crédito y la capacidad de pago siguen siendo desafíos centrales.