El fenómeno alcanzó la categoría 4 y mantiene bajo amenaza a millones de personas en el oeste mexicano. Las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas, suspendieron actividades y cerraron aeropuertos. Advierten sobre inundaciones potencialmente catastróficas, deslizamientos de tierra y olas destructivas
Por la redacción de SIN CODIGO TUCUMÁN
México atraviesa horas de enorme preocupación ante el avance del Huracán Simón, un poderoso fenómeno meteorológico de categoría 4 que amenaza con provocar graves daños en la costa del océano Pacífico.
El ciclón mantiene en alerta a los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y Michoacán, donde las autoridades desplegaron operativos de emergencia y comenzaron evacuaciones preventivas ante el riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y fuertes vientos.
Según el boletín del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) emitido al mediodía del domingo 11 de octubre, Simón registraba vientos máximos sostenidos de 220 kilómetros por hora y avanzaba hacia el nor-noroeste a unos 11 kilómetros por hora.
En ese momento, su centro se encontraba aproximadamente a 100 kilómetros al sur-sureste de Cabo Corrientes, en Jalisco, y continuaba desplazándose muy cerca de la costa mexicana.
Alerta máxima y evacuaciones preventivas
La Coordinación Nacional de Protección Civil activó el máximo nivel de alerta en 28 municipios, principalmente de Jalisco y Colima, mientras que otros 93 permanecían bajo alerta alta.
Las autoridades dispusieron evacuaciones preventivas en comunidades vulnerables y recomendaron a los habitantes permanecer en sus viviendas o trasladarse a refugios habilitados.
La Presidente Claudia Sheinbaum pidió a la población seguir las indicaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios.
Los organismos meteorológicos advirtieron que el principal peligro no se limita a los vientos: las precipitaciones extraordinarias podrían provocar inundaciones graves y deslizamientos en zonas montañosas.
Aeropuertos cerrados y actividad paralizada
La emergencia también afecta al turismo y al transporte aéreo.
Los aeropuertos internacionales de Puerto Vallarta y Manzanillo suspendieron operaciones como medida preventiva ante la proximidad del huracán.
En Puerto Vallarta, uno de los destinos turísticos más importantes de México, también se adoptaron restricciones de circulación y medidas de protección en establecimientos comerciales y zonas costeras.
Las autoridades de Jalisco suspendieron clases en municipios afectados y restringieron servicios de transporte.
El peligro de las lluvias y las inundaciones
Los especialistas advierten que Simón puede provocar acumulaciones extraordinarias de lluvia en sectores del oeste mexicano.
Además de las precipitaciones, el huracán genera oleaje peligroso y marejadas capaces de afectar comunidades costeras.
Los primeros reportes periodísticos ya daban cuenta de inundaciones en sectores de Manzanillo y otras localidades expuestas al temporal.
El Centro Nacional de Huracanes mantiene advertencias por vientos destructivos, inundaciones potencialmente mortales y deslizamientos de tierra.
Un fenómeno de enorme intensidad
La categoría 4 corresponde a huracanes extremadamente peligrosos, capaces de provocar daños severos en viviendas, infraestructura y redes eléctricas.
Durante su aproximación a México, Simón llegó a registrar vientos sostenidos de 250 kilómetros por hora, aunque posteriormente presentó una disminución de intensidad.
Su trayectoria mantiene bajo vigilancia a numerosas comunidades costeras y obliga a actualizar permanentemente las medidas de protección.
Al cierre de esta edición, los informes oficiales consultados todavía situaban el centro del huracán sobre el océano, muy próximo al territorio mexicano. Por lo tanto, no estaba confirmado que el ojo del ciclón hubiera tocado tierra.
México se prepara para enfrentar las próximas horas
Los equipos de Protección Civil, las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia permanecen movilizados para asistir a la población.
La prioridad es reducir la exposición de los habitantes a los vientos, las inundaciones y los posibles derrumbes.
Mientras el huracán continúa su desplazamiento, las autoridades insisten en que la población respete las evacuaciones y consulte únicamente los avisos oficiales.
México enfrenta una emergencia climática de gran magnitud. Las próximas horas serán fundamentales para determinar el impacto definitivo de Simón sobre las comunidades del Pacífico y la dimensión de los daños que pueda ocasionar.