Alerta por contaminación fecal en el río Salí: un estudio detectó valores hasta 2.400 veces superiores a la referencia

El relevamiento identificó elevados niveles de coliformes fecales en cuatro puntos del río. El registro más alto correspondió al puente Ingeniero Barros y reavivó los cuestionamientos sobre el saneamiento de la cuenca.

Un estudio sobre la calidad del agua del río Salí encendió una alerta ambiental en Tucumán. Según el informe, en el puente Ingeniero Barros se detectaron coliformes fecales en niveles hasta 2.400 veces superiores al valor de referencia utilizado por los investigadores.

La investigación fue coordinada por el ingeniero Mario Amado, integrante del equipo técnico del legislador provincial José Seleme. Las muestras se recolectaron el 13 de mayo, con certificación notarial, y fueron enviadas de manera numerada a la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, donde se realizaron los análisis de laboratorio.

Los resultados corresponden a esa jornada de muestreo y muestran valores elevados en los cuatro sectores relevados. Además del registro del puente Ingeniero Barros, el estudio informó niveles de coliformes fecales 75 veces superiores a la referencia en La Aguadita, 750 veces en el puente Lucas Córdoba y 430 veces en la zona de las canteras.

Un problema que atraviesa las fronteras provinciales

La preocupación excede a Tucumán. El río forma parte de la cuenca Salí-Dulce, que abarca aproximadamente 57.000 kilómetros cuadrados, comprende cinco provincias y reúne una población estimada de 2,5 millones de habitantes.

Por esa conexión, el deterioro de la calidad del agua puede repercutir aguas abajo y comprometer actividades productivas y usos del recurso hídrico en otras jurisdicciones.

Entre las fuentes de contaminación señaladas en antecedentes ambientales figuran los vertidos cloacales sin tratamiento adecuado, la disposición irregular de residuos urbanos y las descargas industriales. Sin embargo, los resultados de este muestreo no permiten, por sí solos, determinar cuánto aporta cada una de esas fuentes.

Acuerdos y proyectos bajo cuestionamiento

El diagnóstico también puso nuevamente en discusión las políticas de recuperación del río. En 2007 y 2011 se firmaron acuerdos entre las provincias de la cuenca para coordinar acciones destinadas a reducir la contaminación. El Comité de Cuenca cuenta, además, con una comisión técnica y antecedentes de monitoreos e informes.

Un documento complementario difundido junto con el estudio cuestionó la ejecución de distintas propuestas para recuperar el corredor del Salí. Entre ellas mencionó el parque costero impulsado en 1996, las iniciativas del Plan Estratégico Municipal de 2016 y el plan director financiado por el Consejo Federal de Inversiones en 2021.

Según ese documento, las iniciativas tuvieron una implementación limitada y no alcanzaron los objetivos previstos.

La respuesta desde la Provincia

Una fuente del Ministerio de Desarrollo Productivo provincial consultada para la nota señaló que el problema involucra múltiples factores, entre ellos la existencia de asentamientos sin acceso a redes de saneamiento. También sostuvo que es necesario comparar mediciones de distintas épocas del año para contar con un diagnóstico más completo.

Los valores difundidos refuerzan la necesidad de ampliar los monitoreos, transparentar sus resultados y avanzar en obras de saneamiento y controles sobre los vertidos. La recuperación del Salí requiere una respuesta sostenida y coordinada entre las jurisdicciones que comparten la cuenca.

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