Una médica contó una situación que, según asegura, se repite en su consultorio: algunos pacientes llegan para atenderse y terminan pidiendo ayuda a sus parejas para explicar qué les pasa.
Hay personas que llevan estudios al consultorio, otras anotan sus síntomas y algunas, según relató una médica, llevan algo todavía más completo: a su esposa, que parece tener la historia clínica organizada de memoria.
En una publicación compartida por la cuenta Qué Pasa Salta, la profesional contó con humor que algunos hombres mayores de 50 años tienen dificultades para explicar el motivo de su consulta. Y cuando llegan las preguntas, aparece el recurso salvador: pedir que entre su mujer porque “ella sabe todo”.
“Si me dieran $10 por cada hombre de más de 50 que me pide que entre la mujer porque ella sabe todo, sería millonaria”, expresó entre risas.
Así, lo que empieza como una visita de acompañamiento termina convirtiéndose en una participación fundamental. Síntomas, antecedentes y detalles de salud: algunas esposas responden con una precisión que haría pensar que estudiaron para rendir un examen sobre sus maridos.
La escena tiene su cuota de comedia: el paciente pone el cuerpo y la acompañante aporta los datos. Aunque el relato describe la experiencia de esta profesional y no a todos los hombres, deja una pregunta con la que más de una pareja podría identificarse: cuando van al médico, ¿quién cuenta lo que pasa?