La Iglesia San Francisco volvió a abrir sus puertas este domingo 4 de octubre después de permanecer cerrada durante ocho años por problemas edilicios. La ceremonia fue encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo y contó con una misa celebrada por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez, que marcó el regreso de las actividades religiosas al histórico templo.
Del acto participaron también la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, autoridades provinciales y municipales, representantes de distintas instituciones y miembros de la comunidad franciscana.
Durante la ceremonia, Jaldo destacó el trabajo realizado para recuperar el edificio y remarcó la importancia de haber preservado sus características originales.
“Quiero felicitar a quienes trabajaron, se esforzaron y tomaron la decisión de reconstruir este templo con características muy especiales”, expresó el gobernador.
Jaldo también reconoció las gestiones realizadas por Chahla para impulsar la recuperación del lugar y sumar la participación de empresas, particulares y del Gobierno provincial.
“Este 4 de octubre va a quedar y va a ser parte de la historia que ya tiene esta iglesia”, sostuvo.
Un templo ligado a la historia de Tucumán
Durante su discurso, el gobernador recordó además el valor histórico de la Iglesia San Francisco y su vinculación con acontecimientos fundamentales de la historia argentina.
El templo estuvo relacionado con la Batalla de Tucumán y con el proceso que culminó con la Declaración de la Independencia. Según recordó Jaldo, también funcionó como hospital para soldados heridos y aportó mobiliario que fue utilizado durante el Congreso de 1816.
“Esta iglesia tuvo que ver mucho con la historia de nuestra patria argentina”, afirmó.
El mandatario destacó que las obras permitieron solucionar problemas estructurales antes de que generaran daños mayores en el edificio. “No solo se la reparó, sino que se la reparó a tiempo”, señaló.
Chahla destacó el trabajo conjunto
Por su parte, Rossana Chahla resaltó la participación de especialistas, arquitectos, empresas y distintos sectores que colaboraron con la puesta en valor del templo.
“Estas cosas no se hacen solas, sino con muchas voluntades, pero además de voluntades, trabajo”, expresó la intendenta.
Chahla indicó que durante el proceso se realizaron más de 35 pruebas para definir el color adecuado de la fachada y señaló que todavía resta avanzar con la recuperación de parte del patrimonio artístico.
Además, adelantó que los horarios de misa serán coordinados con el Arzobispado y que el municipio analiza incorporar visitas guiadas para difundir la historia de la iglesia y de su claustro.
La emoción de la comunidad franciscana
Fray Emilio Andrada, integrante de la congregación franciscana que llegó desde Córdoba para participar de la ceremonia, expresó su emoción por volver a ver el templo abierto.
“Lo primero que siento es una gran emoción de ver rostros conocidos de hace ocho años”, manifestó.
La reapertura permitió que la Iglesia San Francisco retomara sus actividades religiosas después de ocho años, mientras continúan los trabajos destinados a recuperar y preservar parte de su patrimonio histórico y artístico.