El histórico templo volverá a recibir a la comunidad el 4 de octubre, tras las obras de consolidación estructural. Se habilitarán la nave principal y espacios litúrgicos, mientras quedan pendientes otras intervenciones.
Después de permanecer cerrada durante ocho años por problemas edilicios, la Iglesia de San Francisco reabrirá sus puertas este domingo 4 de octubre. La comunidad podrá volver a ingresar a la nave principal del emblemático templo de San Miguel de Tucumán.
Los trabajos estuvieron a cargo de la empresa Línea Construcciones e incluyeron intervenciones en la nave central, la nave lateral sur y el presbiterio.
Durante el montaje de los andamios se detectaron grietas de gran magnitud en el sector del altar, lo que obligó a modificar los procedimientos previstos. Las tareas permitieron reparar las fisuras y reponer el sistema de iluminación. Además, se constató que los retablos históricos presentaban un estado de conservación mejor al esperado.
Una recuperación con participación de la comunidad
La puesta en valor contó con la participación de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, el Gobierno provincial, empresas privadas —entre ellas, la Compañía Azucarera Los Balcanes— y la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano.
Estudiantes de Museología y Arquitectura colaboraron de manera voluntaria en el acondicionamiento de pisos y bancos. También se logró afinar nuevamente el órgano histórico del templo.
Aunque quedan pendientes obras en el crucero y la nave lateral norte, la habilitación de los sectores recuperados permitirá retomar las actividades religiosas y devolverá a los tucumanos un espacio significativo de su patrimonio histórico y cultural.