Alejandro Daniel Sofía, exnovio de la joven de 20 años, fue encontrado en la casa de su abuela en Dique Luján. Tras su captura, un grupo de manifestantes intentó atacarlo y provocó disturbios en la vivienda. La Policía intervino con balas de goma.
La Policía Bonaerense detuvo este jueves 1 de octubre a Alejandro Daniel Sofía, de 26 años, principal sospechoso del femicidio de Aixa Dana Mili. El hombre fue localizado por efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones en la casa de su abuela, en la localidad de Dique Luján, partido de Tigre.
La captura desencadenó graves incidentes. Familiares, allegados y vecinos que se manifestaban para reclamar justicia advirtieron el movimiento de los patrulleros y, al identificar el vehículo en el que trasladaban al sospechoso, algunas personas intentaron abalanzarse sobre la camioneta para atacarlo.
Los disturbios continuaron frente a la vivienda donde fue encontrado Sofía. Un grupo arrojó piedras y otros objetos contra la casa, mientras los efectivos intentaban contener la situación. Ante la escalada de violencia, llegaron refuerzos policiales con escudos y se formó un cordón para retirar a la abuela del detenido.
Luego de que la mujer fuera trasladada en una camioneta policial, algunas personas ingresaron a la propiedad e intentaron incendiarla. Un agente que intervino para impedirlo fue agredido. La Policía utilizó balas de goma para dispersar a los involucrados.
Hasta ese momento, no se había informado si la abuela del sospechoso sería imputada por un posible encubrimiento.
Cómo encontraron al sospechoso
La fiscal a cargo de la investigación, Mariela Miozzo, explicó que el paradero de Sofía pudo establecerse mediante tareas vinculadas con las telecomunicaciones. Con esa información, se dispuso un allanamiento de urgencia en una vivienda que ya había sido registrada previamente, sin resultados.
En el nuevo procedimiento, los investigadores encontraron al sospechoso y concretaron su detención.
El crimen y los antecedentes de violencia
Aixa fue encontrada sin vida por su padre en la vivienda familiar de la calle 12 de Octubre al 800. El hombre intentó reanimarla y dio aviso a la Policía, que preservó el lugar para el trabajo de los peritos.
Según fuentes vinculadas con la causa, los investigadores sospechan que la escena pudo haber sido alterada para ocultar el crimen. Las primeras medidas orientaron la investigación hacia Sofía, expareja de la víctima.
Los antecedentes de violencia constituyen uno de los elementos centrales del caso. Aixa ya lo había denunciado y, el 3 de diciembre de 2025, el hombre fue imputado por lesiones leves y amenazas coactivas en una causa en la que ella figuraba como denunciante.
Sofía permaneció detenido durante ocho meses y recuperó la libertad el 16 de julio de 2026, poco más de dos meses antes del crimen. La joven también había expresado públicamente que había realizado una denuncia y que contaba con una restricción de acercamiento de 300 metros.
Mientras la Justicia avanza con la investigación para esclarecer el femicidio y determinar las responsabilidades, familiares y allegados mantienen el reclamo de justicia por Aixa.