Una joven salió corriendo de la perfumería Primor de calle Fuencarral y fue perseguida por empleados. Agentes de la Policía Nacional la interceptaron sobre la Gran Vía y recuperaron dos bolsas cargadas de mercadería. Una ambulancia acudió después de que la mujer manifestara estar embarazada y sentirse descompensada
Una mañana de compras se vio alterada por un episodio de robo y persecución en pleno centro de Madrid. El hecho ocurrió este miércoles 30 de septiembre, alrededor de las 11, en la tienda Primor, dedicada a la venta de perfumes y cosméticos, ubicada sobre calle Fuencarral, a aproximadamente media cuadra de la Gran Vía.
En un horario de importante concurrencia, una joven salió corriendo del comercio mientras empleados la perseguían y gritaban para que la detuvieran. La escena llamó la atención de quienes caminaban por una de las zonas comerciales y turísticas más transitadas de la capital española.
La huida terminó pocos minutos después sobre la Gran Vía, donde agentes de la Policía Nacional interceptaron a la sospechosa. La mujer fue reducida, esposada y conducida nuevamente hacia el establecimiento.
Según el relato recogido en el lugar, allí se recuperaron dos bolsas repletas de mercadería que habría retirado del negocio sin pagar. También se indicó que una vendedora había resultado lastimada durante el episodio, aunque no se precisó la gravedad de la lesión ni cómo se produjo.

Una vez interceptada, la joven manifestó estar embarazada y sentirse descompensada. Ante esa situación, acudió una ambulancia para brindarle asistencia. El personal del comercio decidió formalizar la denuncia correspondiente.
El episodio puso en evidencia la preocupación que generan los robos en comercios con gran afluencia de clientes. La circulación constante de compradores obliga a los trabajadores a mantener la atención tanto en la venta como en el cuidado de los productos, y una situación de este tipo puede derivar rápidamente en una persecución en plena calle.
En este caso, se destacó la rápida intervención policial: la actuación de los agentes de la Policía Nacional permitió interceptar a la sospechosa a pocos metros del local y recuperar la mercadería.
Entre empleados que pedían ayuda, peatones sorprendidos, policías y la llegada de una ambulancia, Fuencarral tuvo una mañana agitada. A metros de la Gran Vía, el movimiento habitual de compras quedó atravesado por una escena de tensión que terminó con una mujer detenida y la decisión del comercio de llevar el caso ante las autoridades.