El debate oral está previsto para 27 audiencias. Serán juzgadas tres personas y declararán unos 70 testigos. La defensa del principal acusado sostendrá que la muerte fue accidental.
El juicio por la muerte de Érika Antonella Álvarez comenzará el lunes 26 de octubre y se extendería hasta mediados de diciembre. Según la información difundida sobre la causa, el tribunal prevé escuchar a unos 70 testigos a lo largo de 27 audiencias.
El principal acusado es Felipe “El Militar” Sosa, imputado por homicidio agravado. La Fiscalía pedirá para él prisión perpetua. También serán juzgados Justina Gordillo y Jorge “Chicho” Díaz, acusados de encubrimiento, para quienes la acusación solicitará seis años de prisión.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Érika fue a la casa de Sosa, en Yerba Buena, durante la madrugada del 7 de enero. Allí habría recibido golpes que le causaron la muerte. La acusación sostiene que luego su cuerpo fue trasladado y abandonado en un descampado de Manantial Sur. La defensa de Sosa, por su parte, intentará demostrar que la muerte fue accidental.
La Fiscalía atribuye a Gordillo y Díaz maniobras para limpiar la escena, hacer desaparecer el celular de la víctima y armas de fuego, y facilitar la fuga de Sosa a Buenos Aires. Entre los testigos convocados figura Nicolás Navarro Flores, otro involucrado en la causa que ya fue condenado mediante un juicio abreviado.
El tribunal también deberá resolver el reclamo de reparación económica presentado por los padres de Érika.