Luis Miguel Rodríguez se despidió de los hinchas de Atlético Tucumán en el José Fierro. Compartió la cancha con excompañeros de los ascensos, volvió a festejar junto al alambrado y recibió el cariño del público decano en la víspera del 124° Aniversario del Club.
El Monumental José Fierro volvió a abrirle las puertas a Luis Miguel “Pulga” Rodríguez para una noche que Atlético Tucumán guardará entre sus recuerdos más queridos. Este sábado, miles de hinchas se reunieron para homenajear al futbolista simoqueño que fue protagonista de los ascensos y de algunas de las páginas más importantes de la historia reciente del Decano.
La despedida tuvo fútbol y reencuentros. Rodríguez compartió la cancha con antiguos compañeros, entre ellos Javier “Satanás” Páez, Claudio “Cape” Sarría, Martín “Vikingo” Granero, Sebastián Longo, César Montiglio y Juan Pablo Pereyra.
También participaron jugadores vinculados al ascenso de 2015, como Leandro González, Emanuel “Mago” Molina, Pablo Cáceres y Nery Leyes. Desde las tribunas, una bandera gigante con la imagen del Pulga acompañó el homenaje.

Y hubo goles. En uno de los momentos más celebrados, el delantero convirtió y corrió hasta el alambrado para festejar con la gente. Más tarde ejecutó un penal con ese pequeño salto previo al remate que tantas veces lo distinguió. Por un rato, el partido permitió volver a ver al Pulga disfrutar de la pelota en la cancha donde construyó buena parte de su historia.
Además, llegó el momento de hablarles a los hinchas. “Fuimos tan pero tan felices en este campo de juego”, recordó Rodríguez. Y cerró con una frase breve que resumió el vínculo con Atlético: “Digo pocas palabras, pero los amo, Atlético Tucumán”.
La fiesta continuó después del partido con música, luces y fuegos artificiales por los 124 años de Atlético Tucumán, cumplidos este domingo 27 de septiembre.
La coincidencia reunió en una misma noche el aniversario del club y el reconocimiento a uno de los jugadores que ayudó a escribir su historia reciente. El Pulga se despidió de la cancha; el cariño del Monumental dejó claro que siempre tendrá un lugar allí.