La intendente de San Miguel de Tucumán recibió al diputado nacional Carlos Cisneros y difundió el encuentro en sus redes sociales. Oficialmente, la reunión tuvo como objetivo conversar sobre la gestión municipal y los proyectos para la ciudad. Sin embargo, la aparición pública de ambos dirigentes adquiere una dimensión política particular en medio de las diferencias entre Cisneros y el gobernador Osvaldo Jaldo. La pregunta que comienza a instalarse es qué significado tiene esta fotografía para el armado del peronismo tucumano de cara a 2027
Por la redacción de SIN CODIGO
En política, las reuniones pueden tener una agenda institucional y, al mismo tiempo, generar interpretaciones que van mucho más allá de los asuntos tratados. Eso es precisamente lo que ocurre con el encuentro entre la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, y el diputado nacional Carlos Cisneros (PJ).
La jefa municipal recibió al legislador peronista y compartió públicamente la reunión, que, según explicó, estuvo destinada a conversar sobre la gestión municipal y los proyectos para la capital tucumana.
Hasta allí, nada extraordinario. Una intendente que recibe a un diputado nacional de su provincia para abordar cuestiones vinculadas con la ciudad forma parte de la actividad institucional habitual. Sin embargo, el contexto político tucumano introduce un elemento que transforma una reunión de trabajo en un acontecimiento susceptible de distintas lecturas dentro del oficialismo provincial.
Cisneros mantiene diferencias políticas con el gobernador Osvaldo Jaldo, mientras que Chahla viene manifestando su acompañamiento al mandatario y a su proyecto de reelección. La fotografía, entonces, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que atraviesa al peronismo tucumano: ¿Cómo convivirán los distintos sectores del oficialismo provincial en el camino hacia las elecciones de 2027?
Cisneros y Chahla: una relación política que viene de lejos
El vínculo entre Carlos Cisneros y Rossana Chahla no comenzó con esta reunión. El diputado nacional, dirigente de La Bancaria y referente de un sector del peronismo tucumano, acompañó políticamente a Chahla durante su llegada a la intendencia capitalina en 2023.
Esa relación se mantuvo durante su gestión municipal, aunque las diferencias entre Cisneros y Jaldo fueron generando tensiones dentro del espacio oficialista. Un episodio significativo ocurrió en junio de este año, cuando Chahla apartó de su Gabinete al entonces subsecretario de Gobierno Alejandro Sangenis, identificado políticamente con Cisneros, después de que el funcionario formulara fuertes cuestionamientos contra el ministro del Interior provincial, Darío Monteros.
En aquel momento, la decisión fue interpretada como un gesto de la intendente para evitar que la disputa entre el gobernador y Cisneros comprometiera su relación con el Ejecutivo provincial. Tres meses después, Chahla vuelve a mostrarse públicamente con el diputado nacional.
El encuentro no demuestra por sí mismo un cambio de alineamiento político, pero reabre los interrogantes sobre el lugar que ocupa el sector de Cisneros dentro del armado municipal y su relación con el proyecto provincial encabezado por Jaldo.
Chahla y Jaldo: una alianza que mira hacia 2027
La reunión con Cisneros se produce en un momento en el que Chahla mantiene una relación institucional y política de colaboración con el gobernador. El 24 de agosto, Jaldo encabezó un encuentro con la intendente, el vicegobernador Miguel Acevedo y dirigentes provinciales y municipales para fortalecer el trabajo conjunto en San Miguel de Tucumán.
Durante aquella jornada, el mandatario destacó la unidad del peronismo capitalino y el funcionamiento de su estructura territorial, mientras Chahla remarcó la continuidad de las políticas públicas municipales y provinciales.
La articulación también se expresa en el escenario electoral. Jaldo ratificó su respaldo a Chahla como candidata del oficialismo para la intendencia capitalina en 2027, mientras trabaja en la integración de los distintos sectores políticos que acompañan su proyecto provincial. En ese escenario, la relación entre la intendente y Cisneros presenta una particularidad: ambos mantienen un vínculo político previo, pero el diputado nacional no comparte la estrategia del gobernador.
La convivencia entre esos espacios constituye uno de los asuntos pendientes dentro del armado del peronismo tucumano.
La fotografía y su significado político: ¿un encuentro de gestión o una señal hacia el gobernador?
La explicación institucional de la reunión es clara: Chahla recibió a Cisneros para conversar sobre asuntos relacionados con la ciudad. Sin embargo, en un escenario de diferencias internas, la decisión de difundir públicamente el encuentro puede generar interrogantes entre los dirigentes que participan del armado oficialista.
¿Por qué mostrar ahora una reunión con Cisneros? ¿Se trata de una continuidad natural de la relación política que ambos mantienen desde hace años? ¿Busca la intendente conservar el diálogo con todos los sectores del peronismo capitalino? ¿O la fotografía puede ser interpretada por algunos dirigentes como una demostración de autonomía política?
Son preguntas que surgen del contexto, pero que no permiten establecer por sí solas cuál fue la intención de los protagonistas. La fotografía no constituye evidencia de una ruptura con Jaldo ni demuestra la existencia de un acuerdo electoral entre Chahla y Cisneros. Lo que sí permite observar es que la intendente mantiene vínculos con dirigentes que sostienen posiciones diferentes frente a la conducción provincial.
Y esa convivencia adquiere especial importancia cuando comienza a definirse la organización política y electoral del oficialismo para 2027.
Cisneros, Jaldo y una disputa que también involucra a la Capital
Las diferencias entre Jaldo y Cisneros tienen antecedentes concretos. Uno de los principales focos de conflicto fue la disputa por el control político de la Caja Popular de Ahorros, que contribuyó al distanciamiento entre ambos dirigentes. La interna adquiere una dimensión particular en San Miguel de Tucumán porque la intendente necesita articular su gestión con el Gobierno provincial y, al mismo tiempo, mantiene relaciones políticas con sectores que no necesariamente comparten todas las decisiones de Jaldo. La reunión difundida por Chahla vuelve a colocar esa situación en el centro de la discusión política provincial. ¿Cómo recibió Jaldo la reunión entre Chahla y Cisneros?
La reacción del gobernador es, por ahora, una incógnita. No hay una declaración pública verificada de Jaldo sobre este encuentro que permita establecer si lo considera una reunión institucional habitual o si le atribuye alguna connotación política.
Tampoco existen elementos suficientes para afirmar que la fotografía vaya a provocar una respuesta del Ejecutivo provincial o modificaciones en su relación con la intendenta.
Lo que sí puede señalarse es que el encuentro se produce mientras el gobernador trabaja en la organización de su espacio político y en la consolidación del acompañamiento a Chahla para las elecciones municipales de 2027.
De hecho, esta misma semana trascendió que Jaldo mantuvo reuniones con el exintendente Germán Alfaro para abordar el escenario político y su continuidad dentro del espacio oficialista, con la expectativa de que acompañe la candidatura de Chahla.
En ese contexto, el encuentro con Cisneros incorpora otro elemento a las negociaciones y relaciones internas que atraviesan al peronismo capitalino y provincial.