Un violento episodio sacudió la agenda política de Tucumán este fin de semana durante la visita del diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA), Gerardo Huesen, al municipio de Graneros
El legislador y su comitiva fueron emboscados por un grupo de personas que los agredieron con insultos y forcejeos para amedrentarlos. La gravedad de la situación obligó a Huesen a refugiarse en una comisaría local hasta que la intervención de fuerzas federales garantizó su salida segura de la zona.
El hecho tomó una dimensión política inesperada tras las repercusiones en redes sociales. En una provincia hegemonizada por el oficialismo —donde el gobernador y la amplia mayoría de las intendencias pertenecen al PJ—, el diputado nacional peronista de alineación kirchnerista, Pablo Yedlin, rompió la lógica de la grieta para cruzar la vereda partidaria y condenar públicamente el ataque a un rival ideológico.
“Quiero expresar mi repudio a este acto de violencia, más aún cuando la misma es desde la cobardía del anonimato y la patota”, comenzó señalando Yedlin a través de su cuenta en X.
En su mensaje, el exministro de Salud remarcó la necesidad de mantener el combate en el terreno democrático: “No concuerdo con Gerardo Huesen en política, por eso lo combato en el debate y no voto en sintonía con su partido”.
Para finalizar, Yedlin sentenció: “De eso se trata, si no es violencia y pura hipocresía”.
El gesto de Yedlin cobra relevancia al dirigirse hacia un feudo gobernado por el propio peronismo. El Municipio de Graneros está conducido por la intendente Raquel Graneros -hija de la legisladora provincial Alejandra Cejas-, cuya gestión acumula severas cuestionamientos.
Estos episodios de hostilidad contra dirigentes de la oposición no son aislados en la localidad. La reiteración de actos violentos, sumada a una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito contra la Jefa municipal, impulsó una dura ofensiva institucional: el legislador José Macome, junto a otros pares del bloque opositor, presentó formalmente un pedido de intervención al Municipio de Graneros en la Legislatura provincial.
El ataque al diputado nacional y la posterior solidaridad institucional entre referentes de polos opuestos abren una nueva grieta en el peronismo tucumano, en un escenario donde la violencia política y las irregularidades de gestión vuelven a poner la lupa sobre los feudos del interior provincial.