Dos casos que explotaron en Chaco pusieron la lupa en el negocio de los gimnasios como pantalla de las bandas para lavar los ingresos por drogas, contrabando y otros delitos
La Inteligencia Artificial lo define así: “Un gimnasio es un lugar cerrado con máquinas y pesas para hacer ejercicio”. Lo que no dice la IA es que el negocio del fitness se está convirtiendo en uno de los preferidos de las bandas criminales para lavar dinero. En parte porque, como otros negocios (hotelería, lavaderos de autos), permite simular una afluencia de público ficticia; en parte también porque la compra de equipamiento e inmuebles permite inflar los precios de las operaciones.
El negocio es millonario al punto que, a fines de agosto, la Jueza Federal de Resistencia, Zunilda Niremperger, procesó con prisión preventiva a cinco personas (dos hermanos, su madre, su padrastro y un socio) por lavar dinero con una cadena de gimnasios. Y a cuatro de ellos les impuso un embargo de 5.800 millones de pesos a cada uno, es decir, 3.8 millones de dólares por cabeza. Solo el padrastro consiguió una rebaja: 2.900 millones de pesos, casi dos millones de dólares.
Ambos métodos ayudan a mezclar el dinero ilegal con el legal. ¿De qué negocios? De cualquiera: narcotráfico, contrabando de todo tipo, juego ilegal, trata. Puntualmente en el último mes dos casos saltaron en Chaco. El más visible fue el relacionado con la esposa y los dos hijos de Luis “El Gusano” Menocchio (64), un super villano condenado a dos cadenas perpetuas que, al parecer, manejaba comercio de marihuana y cocaína desde la Cárcel de Rawson.
No es que la instalación de gimnasios de lujo sea una novedad absoluta en el blanqueo de dinero. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) viene advirtiendo desde hace años que “las empresas que manejan grandes volúmenes de efectivo pueden inflar los ingresos legítimos en efectivo para ocultar el depósito de los fondos recaudados ilícitamente”.
Pero el lavado fitness es más complejo que eso y los casos de Chaco dieron una señal de alarma. Por eso la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) prepara una guía para ayudar a los fiscales a detectar más casos: cómo detectarlos, dónde mirar, como reunir prueba sólida.
Cuando se piensa en lavado de dinero, sobre todo del narcotráfico, se piensa en restaurantes, hoteles estacionamientos y lavaderos de autos.
El mecanismo consiste en mezclar ingresos lícitos e ilícitos hasta hacer que no se puedan diferenciar unos de otros. Esto pasa con el negocio de los gimnasios. Pero existe otra vía muy usada de reciclaje de efectivo, el lavado como inversión: convertir fondos de origen ilegal en máquinas, inmuebles, reformas, autos, bienes de todo tipo. Por eso es fundamental el análisis del crecimiento económico de las empresas sospechadas.
El caso Exen
La causa -que explotó en Chaco el pasado 7 de agosto- comenzó por el testimonio de un arrepentido y terminó con 18 allanamientos y un despliegue de 200 gendarmes y 50 policías chaqueños. El objetivo principal de la Jueza Niremperger y el Fiscal Patricio Sabadini fue la cadena de gimnasios Exen, que llamó la atención de la Justicia Federal por su rápida expansión y algunos detalles como que una sucursal de lujo se inauguró en uno de los pueblos más pobres de la provincia.
Según la información difundida por la página Fiscales.gob.ar, del Ministerio Público Fiscal, “entre febrero de 2025 y julio de 2026 la cadena alcanzó siete sucursales, distribuidas entre Resistencia, Barranqueras y Pampa del Infierno, con otra sede en desarrollo en Corrientes y una estructura comercial cuya dispersión territorial alcanzaría además a Paraguay”. Todo esto con un valor en equipamiento de 1,43 millones de dólares
En una comparación parcial entre activos constatados y facturación relevada, los investigadores estimaron bienes por US$ 989.793 frente a facturas por aproximadamente US$ 407.743: una diferencia cercana a US$ 582.049, equivalente al 58% del activo fijo relevado en ese universo”.
“Resulta económicamente inviable para un negocio de estas características justificar la apertura de siete sucursales en un lapso tan acotado”, sintetizó el Fiscal Sabadini.
Durante los allanamientos de la primera semana de agosto quedo registrada una llamada en la que la novia de uno de los detenidos le avisa uno de los dueños del gimnasio que la Policía estaba en una de las sucursales de Exen. Cuando llegaron a la casa del empresario lo sorprendieron quemando documentación en la parrilla.
Paralelamente, se investiga bajo la misma modalidad a la red de gimnasios Viva Fit House, vinculada a familiares del conocido criminal Luis “El Gusano” Menocchio.
Invertir demasiado, demasiado rápido y sin una explicación económicamente satisfactoria acerca del origen del capital. Ese es uno de los puntos principales a tener en cuenta para detectar esta modalidad, el lavado fitness: dinero sucio detrás de un negocio que vende salud.