El abrazo pendiente: medio siglo después, un exsoldado de Teniente Berdina busca a sus camaradas de Jujuy

Cincuenta años después, el nostálgico pedido de Pedro Raúl Luna para reencontrar a sus compañeros de cuartel

Por la redacción de SIN CODIGO

El tiempo puede borrar caminos y desdibujar paisajes, pero no apaga el recuerdo de quienes compartieron el mismo barro, el mismo frío y el mismo miedo.

A medio siglo de haber prestado servicio, Pedro Raúl Luna, un vecino del tranquilo pueblo Teniente Berdina —a la vera de la Ruta Provincial 324, en el departamento Monteros, provincia de Tucumán—, decidió romper el silencio del calendario y lanzar un mensaje al aire con la esperanza de que el destino haga lo suyo.

Con la voz pausada y la memoria intacta, Pedro grabó un video que es, en fondo y forma, un abrazo lanzado a la distancia.

“Soy soldado de la clase 55, y estuve incorporado en la compañía y comando de Jujuy. Yo era el tercer abastecedor”, comienza diciendo, presentándose con la precisión con la que se recuerda aquello que marca la vida para siempre.

Luna formó parte del contingente de jóvenes alineados durante el Operativo Independencia, aquella intervención militar iniciada en febrero de 1975 en los montes del sur tucumano.

Aunque los años pasaron y la historia escrita guardó los hechos en los libros, para Pedro lo que prevalece no son los conceptos abstractos, sino los rostros de sus pares. Aquellos muchachos de 19 o 20 años que compartieron guardia, abrigo y ración, y de quienes no volvió a saber nada desde el día en que les firmaron la baja.

“Yo quisiera contactarme con algún camarada, si todavía vive en Jujuy, para que podamos estar en contacto. Si alguien ve este video podría contactarse conmigo o yo puedo ir para ahí y darnos un abrazo. Ya hace 50 años que nos dieron la baja y nunca más nos volvimos a ver”, expresa Luna.

La nostalgia de Pedro no entiende de distancias geográficas ni de décadas acumuladas. Hay una deuda de afecto y de memoria que solo se salda con la presencia.

Su deseo de viajar a Jujuy o recibir una llamada no busca revivir viejas heridas, sino reencontrar la mirada de quien entienda, sin necesidad de explicaciones, lo que significó estar allí.

En Teniente Berdina, el tiempo transcurre a otro ritmo, pero el corazón de Pedro sigue esperando la respuesta a un mensaje enviado 50 años después.

La búsqueda está abierta y el anhelo intacto: el de dos antiguos camaradas volviéndose a estrechar la mano.

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