No dio detalles sobre cómo funcionaría ni cómo se financiaría. Ya hizo esta promesa otras veces y nunca cumplió. Vance salió a intentar aclarar que no se trata de compra de votos
El Presidente Donald Trump cerró en la noche del miércoles la primera jornada de una inédita convención republicana organizada antes de las elecciones legislativas en Estados Unidos y buscó revitalizar a su partido con el anuncio sorpresivo de un “plan platita” electoral: “Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y reciben 5.000 dólares”, dijo Trump durante la convención. “Se llamará el Dividendo Trump”.
No dio detalles sobre cómo pagaría ese monto y como funcionaría el desembolso, que significaría una fuerte erogación estatal, calculada en 1,2 billones de dólares. Pero con su propuesta -de dudosa concreción– buscó sin dudas tomar el centro de la escena, movilizar a sus bases y seducir a los independientes para que salgan a votar en unas elecciones que se asoman adversas para los republicanos.
El vicepresidente James Vance, preocupado salió luego a intentar aclarar que no se trata de una compra de votos. “Lo que el Presidente afirma es que, si los republicanos se mantienen en el poder, los estadounidenses se beneficiarán de la increíble riqueza generada”, dijo en un enorme esfuerzo retórico.
Si bien el Presidente no compite en los comicios, donde se elegirán representantes y senadores nacionales en los distintos estados, buscó enfocar la elección en sí mismo: “Les pido que imaginen que soy yo quien está en la boleta, una vez más”, dijo en su discurso.
Y luego, en lo que afirmó que era la parte más importante de su mensaje, anunció: “Emitiré un dividendo a cada ciudadano adulto de Estados Unidos de América por 5.000 dólares, muy parecido a como una empresa exitosa hace una distribución en efectivo a sus accionistas o como el año pasado, cuando di a nuestros valiosos miembros del ejército 1.776 dólares”, dijo.
No estaba claro de inmediato cómo se financiarían los cheques, pero el presidente dijo que sería posible gracias a lo que llamó el “tremendo éxito económico” de la nación. No dio detalles, salvo especificar que solo estarían destinados a ciudadanos estadounidenses y que tendrían que gastarse en EE.UU.
Más allá de si cumple o no con su promesa, la estrategia de Trump con su anuncio es colocarse en el centro de la escena y tratar de revertir la tendencia negativa en las encuestas para su partido. Perder el control del Congreso sería un durísimo golpe para el presidente, que vería reducido su poder de maniobra en la segunda parte de su mandato e incluso podría verse llevado a un Juicio Político.