El hecho ocurrió durante la madrugada de este lunes en una casa ubicada en San Miguel de Tucumán. Después de asesinar a su marido, la mujer llamó por teléfono a uno de sus hijos, quien vive a pocos metros, y le pidió que fuera a ayudarla y le dijo: “Ya está. Muerto el perro, se acabó la rabia”
La madrugada del lunes 7 de septiembre rompió su habitual tranquilidad en el Barrio Villa Alem, de la capital tucumana, tras un trágico desenlace familiar. Blanca Susana Argatt, una mujer de 79 años, mató a su esposo, Manuel Hipólito Rodríguez, de 76, en la vivienda que compartían en el Pasaje Primera Junta al 1000. Sin embargo, detrás del hecho policial se esconde un trasfondo sostenido por décadas de violencia física y psicológica.
Un llamado en estado de shock
Alrededor de las dos de la mañana, tras efectuar los disparos con un revólver Magnum Taurus calibre 357, Blanca se comunicó por teléfono con su hijo para confesarle lo ocurrido. Al llegar al domicilio, el hombre encontró a su madre en estado de shock y al cuerpo sin vida de Rodríguez dentro de una de las habitaciones con un disparo en la cabeza.
Personal de la Comisaría Segunda y peritos de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del Fiscal Carlos Sale, se apersonaron en el lugar para preservar la escena y levantar evidencia. En la habitación fue secuestrada el arma de fuego con dos vainas servidas y cuatro cartuchos.
Décadas de violencia doméstica
A medida que avanzaron las primeras pericias, comenzaron a salir a la luz desgarradores testimonios del entorno familiar. Los hijos de la mujer relataron que su madre vivía un calvario sistemático desde hacía muchos años. Según contaron, las агреsiones y vejaciones eran cotidianas, un ciclo de violencia de género prolongado que mantenía a la mujer bajo un sometimiento continuo.
Debido a su avanzada edad, su estado de vulnerabilidad y las circunstancias de violencia previas, la Fiscalía dispuso que la mujer no permanezca detenida mientras avanza la investigación.
Debate jurídico y social
El caso abrió un importante debate en el ámbito judicial de la provincia sobre la legítima defensa en contextos de violencia de género prolongada. Los tribunales deberán evaluar si los años de maltrato sistemático constituyen un atenuante o eximente de responsabilidad en el marco del contexto de violencia intrafamiliar sostenida que padecía la anciana.
La investigación continúa con la recolección de testimonios y pericias psicológicas que buscarán reconstruir los detalles de este trágico final.
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- Línea 144 (Nacional): Atención, contención y asesoramiento en todo el país.
- WhatsApp: +54 9 11 2771-6463
- Mail: linea144@mingeneros.gob.ar
- Línea 135 (Tucumán): Atención específica y local para la provincia de Tucumán.
- Cuerpo de Abogados de Tucumán: Asesoramiento legal gratuito.
- Teléfono: (0381) 455-1650
- Ante una emergencia extrema: Llamá inmediatamente a los servicios de emergencia.
La violencia de género no es un problema privado, es una responsabilidad de todos.