El legislador José Cano presentó un proyecto para restringir la circulación nocturna de rastras cañeras por las rutas que atraviesan la provincia tras los múltiples accidentes que se generan en época de zafra
Tras los trágicos siniestros viales protagonizados por rastras cañeras en Bella Vista y Alberdi, que dejaron víctimas fatales y múltiples heridos, el legislador José Cano (UCR) exigió que la Legislatura provincial trate de inmediato su proyecto para regular el transporte de caña de azúcar. La iniciativa busca poner fin a la falta de controles durante la zafra y establecer reglas estrictas para proteger a quienes transitan por las rutas provinciales.
El proyecto de ley presentado viene a darle el marco legal a la normativa vigente para restringir la circulación de tractores agrícolas con rastras cañeras exclusivamente a la franja horaria de 08:00 a 18:00 horas. Además, hace obligatoria la instalación de dispositivos de iluminación y bandas retrorreflectivas en los laterales y en la parte posterior del último carro para garantizar su plena visibilidad, buscando así estar acorde a la Ley Nacional de Tránsito.
“No podemos seguir contando muertos porque el Estado no controla a estos verdaderos trenes sin luces que circulan por las madrugadas. El gobierno tiene la obligación de ordenar el tránsito de una vez por todas”, apuntó Cano. “Nosotros ya pusimos sobre la mesa una propuesta concreta para evitar que estas fatalidades se repitan. Dejar que circulen de noche y sin señalización es ser cómplices de las tragedias”.
Para el legislador, el aumento del parque automotor y el crecimiento de la zafra sin ningún tipo de controles generan este caos que trae muerte, lo que exige que estas medidas preventivas dejen de ser meras resoluciones administrativas y pasen a tener rango de ley definitivo.
Instó al oficialismo a habilitar el debate sin demoras para dar a las autoridades viales el respaldo necesario. “La inacción constante nos obliga a preguntarnos si existe una complicidad o una vista gorda del gobierno para favorecer a los dueños de los ingenios, que son quienes de forma ineludible deben respetar las normativas de tránsito”, concluyó.