El hecho ocurrió en el Barrio Policial IV el domingo pasado. A pesar de la gravedad del ataque, ninguna de las víctimas resultó herida
Un vecino de la zona, de oficio verdulero, fue aprehendido tras abrir fuego contra un grupo de menores de edad que se encontraban en la vereda. La Justicia dispuso una medida de coerción de máxima intensidad para el acusado mientras avanza la instrucción de la causa.
El hecho ocurrió cerca de las 23, del último domingo. Según la investigación que lleva adelante la Unidad Fiscal Criminal II, a cargo de Ernesto Salas López, cuatro niños de entre 3 y 15 años se encontraban jugando con una pelota en la vereda de un domicilio del Barrio Policial IV, de la capital de la provincia.
En ese momento, el acusado, quien reside en las cercanías, se presentó en el lugar y, sin mediar palabras, extrajo un arma de fuego y comenzó a disparar directamente contra el grupo de menores. Se estima que el agresor realizó al menos cuatro detonaciones. A pesar de la gravedad del ataque, ninguna de las víctimas resultó herida, lo que fue calificado por los vecinos como un verdadero milagro dada la corta distancia de los disparos.
La acusación del Ministerio Fiscal
El Auxiliar de Fiscal Facundo González, en representación de la Fiscalía, formuló cargos contra el imputado por el delito de abuso de armas en concurso ideal con portación de arma de fuego de uso civil condicional sin la debida autorización legal, en calidad de autor.
Al fundamentar el pedido de prisión preventiva, el representante judicial fue tajante sobre la peligrosidad del ataque. “Su conducta fue grave, sumamente violenta, desplegada en la vía pública e injustificada, desplegada contra una pluralidad de víctimas, cuatro niños, sumamente vulnerables, entre ellos una niña de apenas tres años, generando con la utilización de un arma de fuego un gran temor y peligro en todo el barrio”, detalló.
La Fiscalía había solicitado originalmente un mes de prisión preventiva para resguardar la investigación y evitar riesgos procesales, considerando el impacto que el suceso tuvo en la comunidad del barrio.
Tras escuchar los argumentos de las partes, el Juez interviniente resolvió hacer lugar parcialmente al pedido de la acusación pública. En consecuencia, se ordenó la detención del atacante bajo medidas de coerción de máxima intensidad por el plazo de seis días.
Durante este tiempo, la Justicia buscará recolectar nuevos testimonios y pruebas periciales para avanzar hacia una condena efectiva por el violento accionar contra los menores.