Cinco familias en alerta: a la espera de la prueba de ADN para saber si los bebés que tienen son suyos

Ante el escándalo y angustia por la entrega de un bebé varón recién nacido con ropa y nombre de mujer, y aritos, cinco mamás están amamantando sin saber si realmente son suyos

Una joven, de 22 años, esperó nueve meses a su beba, pero al cambiarle el pañal descubrieron que era un varón. La Justicia investiga una grave falla en la cadena de identificación en el Hospital Regional de Concepción, provincia de Tucumán.

Lo que debía ser el día más feliz de su vida se transformó en una pesadilla de incertidumbre y desesperación. La joven mamá, primeriza, ingresó al hospital con la ilusión de conocer a la beba que esperó durante meses. Todo estaba listo: la ropita rosa, los aritos y el nombre elegido. Tras una cesárea de urgencia, y un breve paso por el área de Neonatología, el personal médico le entregó en la habitación a la recién nacida, vestida de rosa y con los aros puestos, para iniciar la lactancia y el primer contacto piel con su madre.

Sin embargo, horas después, la historia dio un vuelco drástico. Mientras una de las abuelas le cambiaba el pañal al bebé, descubrió que se trataba de un varón.

La reacción de la familia fue inmediata: el padre radicó la denuncia policial correspondiente en la comisaría del sector. A los pocos minutos, efectivos de las fuerzas de seguridad e instructores judiciales se presentaron en el nosocomio para iniciar la investigación y resguardar las historias clínicas.

Cinco familias en alerta roja

Ante la gravedad del hecho, la Justicia determinó que se debe realizar un examen genético de ADN a los cinco bebés nacidos en la misma franja horaria dentro de la institución.

La medida busca transparentar lo ocurrido y restituir la identidad de los recién nacidos, pero genera un estado de angustia extrema entre los progenitores. Actualmente, cinco madres se encuentran amamantando y vinculándose con bebés sin la certeza absoluta de si son sus hijos biológicos o con quiénes se encuentran en este momento.

A través de un comunicado emitido en las últimas horas, la dirección del hospital intentó aclarar lo sucedido, aunque confirmó el fallo en los protocolos de entrega: “Este 14 de agosto, a las 11:45, nació un bebé de sexo masculino que pasó a la recepción de recién nacidos. Luego fue entregado a su madre con el error de sugerir que el sexo era femenino. Todos los registros están a disposición de la Justicia y el hospital realizará el estudio de ADN en el lugar donde la familia lo requiera”.

A pesar del compromiso institucional para facilitar los peritajes genéticos a la brevedad, las familias exigen celeridad absoluta. Los primeros días de vida son decisivos para la vinculación afectiva y el resguardo del recién nacido, derechos fundamentales de la niñez que hoy quedaron vulnerados por una falla grave en la cadena de custodia del hospital.

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