Se definió en la cumbre peronista de la semana pasada. Los dos delegados asignados para negociar
La cumbre que los principales dirigentes del peronismo tuvieron la semana pasada dejó varios temas en carpeta para trabajar. Además de la coincidencia para bloquear la derogación de las PASO que busca el Gobierno de Javier Milei, hubo acuerdo entre los presentes para intentar concretar el retorno de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) al esquema nacional del PJ.
La idea de fondo es tenerlos adentro de la alternativa que el peronismo está moldeando para el 2027. Ambos gobernadores son los jefes del PJ en sus provincias, pese a no ser los titulares del partido, y en la elección del año pasado jugaron con el sello partidario y diferenciados de LLA. Sin embargo, durante la gestión son dos mandatarios que trabajan cerca del Presidente y tienen diálogo fluido con la Casa Rosada, ya sea a través de Diego Santilli o Santiago Caputo, los puntos de contacto.
En todas las vertientes del peronismo consideran que ambos mandatarios deberían ser parte del armado nacional el año que viene. Pese a que marcaron tanto sus diferencias con el posicionamiento de Fuerza Patria (kirchnerismo), que terminaron alejándose de los encuentros de gobernadores de la coalición. Esa mesa subsiste y está compuesta por Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Axel Kicillof (Buenos Aires). De un lado ellos y del otro el catamarqueño, el tucumano y el gobernador salteño Gustavo Sáenz.
De la reunión de la semana pasada participaron, además de los gobernadores, Sergio Massa, Máximo Kirchner, Germán Martínez, José Mayans y Gerardo Zamora, jefe político del Frente Cívico de Santiago del Estero. En esa reunión se definió ir en búsqueda de los mandatarios norteños y se acordó que haya dos delegados para encarar la tratativas. Zamora tiene la misión de entablar el diálogo con Jaldo y Quintela la de hacer lo propio con Jalil. Todos se conocen desde hace muchos años. La comunicación, en buenos términos, no es un problema.
“Nadie puso resistencia para que se los busque”, dijeron. Sin embargo, hay reparos sobre las condiciones para que ese regreso se concrete. Los Kirchner son claros respecto al filtro que deben pasar los mandatarios. “Las puertas están abiertas, pero tienen que mostrar con hechos que quieren jugar con el peronismo. Y eso implica votar con nosotros para sostener las PASO y las leyes importantes que vengan en los próximos meses”, indicaron muy cerca de Cristina y Máximo Kirchner.
El kirchnerismo mandó un mensaje claro a la vida interna del peronismo. No hay márgenes para un pragmatismo exacerbado que pueda justificar los movimientos políticos de los gobernadores. “No les pedimos ningún candidato ni que salgan con el cartel de ‘Cristina libre’, pero muestren con hechos el lugar dónde están parados”, precisó un dirigente. Jaldo y Jalil, adentro, pero no a cualquier precio.
En la gobernación bonaerense siempre fueron proclives a marcar diferencias, pero lo hicieron elípticamente. “Hay que putearlos ahora y abrazarlos el año que viene”, resumió, hace un tiempo, un funcionario de primera línea en el gobierno de Kicillof. La idea es que estén adentro del espacio del año que viene. Con más o menos filtros, pero que estén.
“Tienen que definir si van a jugar con los libertarios o con el peronismo. Si juegan con el peronismo, bienvenidos”, precisó uno de los ministros más importantes del Gabinete de la provincia. De todas formas, en el armado de Kicillof son más cautos respecto a las negociaciones y la necesidad de que se lleven acabo ahora. “Están todos muy apurados. Falta. El asado se cocina lento, sino se arrebata”, explicó.
Sergio Massa tiene diálogo abierto con los dos gobernadores y es de los que cree que van a terminar jugando dentro del esquema central del peronismo. El líder del Frente Renovador baja un mensaje de unidad plena para el año que viene. No puede haber fisuras ni peleas absurdas. Para sumar a los gobernadores primero tienen que lograr que voten en unidad dentro del Congreso. El desafío es complejo.
Los integrantes del PJ Federal, donde están Victoria Tolosa Paz, Juan Manuel Olmos, Guillermo Michel y Federico Achával, también tienen en tu estrategia política anotada la idea de repatriar a Jaldo y Jalil. Consideran que son los que hoy tienen los votos en sus provincias y los que pueden acomodar el peronismo desde su puestos de mando. Y al esquema opositor le hace falta fuerza para poder consolidar una alternativa el año que viene. La cuenta cierra por todos lados.
La interna peronista en Tucumán
En la reunión de la semana pasada también quedó en claro que si no se obtienen buenos resultados con las gestiones políticas, el peronismo pondrá un candidato propio a gobernador en cada una de las provincias. Esa amenaza latente está más vinculada a la realidad de Tucumán que a la de Catamarca. La vida interna en cada distrito es completamente distinta.
Jaldo está totalmente enfrentado a Juan Manzur, que sigue teniendo influencia sobre un sector del peronismo tucumano. El Gobernador le fue quitando aliados hasta el punto de sumar a sus filas a la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, que llegó hasta esa silla apoyada por Manzur. Lo mismo sucedió con el diputado nacional Javier Noguera, que ingresó como parte de un acuerdo con el ex gobernador y después fue funcional a los pedidos del mandatario provincial.
En el presente no hay posibilidades reales de que se firme la paz entre los dos caciques tucumanos, ni de que compitan juntos. “El que tiene que llamar a la unidad es el Gobernador. Sino lo hace, competiremos contra él”, platearon en el entorno de Manzur, que tiene voluntad de ser nuevamente candidato a gobernador.
En la cumbre peronista lo que se advirtió es que si Jaldo decide jugar en una alianza con Milei, entonces el esquema nacional le pondrá un candidato en la cancha. Una figura como Manzur, que ya no tiene el poder del aparato, pero todavía conserva el acompañamiento de una porción del justicialismo, es probable que no gane, pero si que ponga en jaque el proyecto de Jaldo. De todas formas, la idea de fondo es lograr la unidad y ese movimiento tendrá un costo que quedará expuesto en el toma y daca.
O estas con nosotros o estas en contra de nosotros. Esa es la postura planteada entre los principales dirigentes del peronismo respecto a los mandatarios del norte. Eso es lo que tendrá que decidir el gobernador tucumano.
Créditos: Joaquín Múgica Díaz