Diez años después de la muerte de Matías, tres médicos comenzaron a ser juzgados por homicidio culposo. Durante la primera audiencia, los acusados se abstuvieron de declarar
Por la redacción de SIN CODIGO
Este martes 18 de agosto comenzó en Tucumán el Juicio Oral por la muerte de Matías Nahuel Juárez, el niño de 8 años que falleció el 25 de octubre de 2016, cinco días después de someterse a una cirugía programada de amígdalas y adenoides en el Sanatorio San Lucas.
Los médicos Álvaro Páez, Federica María Carolina Castro y Florencia María Jerez están acusados por el delito de homicidio culposo. La Fiscalía sostiene que los profesionales habrían incurrido en conductas negligentes durante la atención del niño y que la falta de determinados estudios e interconsultas habría impedido detectar a tiempo el grave cuadro neurológico que atravesaba.
La primera audiencia estuvo marcada por la presentación formal de los acusados. Los tres respondieron preguntas de carácter identificatorio, pero se abstuvieron de prestar declaración sobre los hechos que se les imputan.
El debate es dirigido por la Jueza Wendy Kassar, mientras que en representación del Ministerio Público Fiscal interviene la Fiscal Marta Jerez.
Una cirugía de bajo riesgo que terminó en tragedia
Matías ingresó el 20 de octubre de 2016 al Sanatorio San Lucas, ubicado en Monteagudo 660, de la capital tucumana, para someterse a una cirugía programada de amígdalas y adenoides.
De acuerdo con la acusación Fiscal, los estudios prequirúrgicos habían determinado que el niño se encontraba en condiciones para afrontar la intervención, considerada de bajo riesgo. La operación comenzó alrededor de las 11 y finalizó a las 12.30.
Durante y después de la intervención se habría producido un sangrado que, según la Fiscalía, no fue investigado y controlado de manera adecuada.
Una vez trasladado a la habitación 117, Matías comenzó a presentar distintos signos de alarma. Según consta en la acusación, manifestaba que no podía abrir los ojos, tenía fuertes dolores de cabeza, los labios morados y una disminución de la temperatura corporal.
Ante ese cuadro, intervino la médica de terapia intensiva Federica Castro, quien dispuso su ingreso a la Unidad de Terapia Intensiva alrededor de las 13.30.
Los vómitos con sangre y el deterioro del niño
Durante las horas siguientes, el estado de Matías continuó deteriorándose. La Fiscalía sostiene que se produjeron episodios de vómitos con sangre y coágulos, acompañados por una descompensación hemodinámica.
Uno de los momentos críticos ocurrió durante la noche del 20 de octubre, cuando el niño sufrió un nuevo episodio de vómito con abundante sangre. Posteriormente, alrededor de las 3.30, del 21 de octubre, presentó un tercer episodio, acompañado de signos de shock, taquipnea y dificultades para proteger la vía aérea.
Ante la gravedad del cuadro, fue intubado y conectado a asistencia respiratoria mecánica.
La acusación sostiene que, pese a los signos de alarma, no se habrían realizado de manera oportuna determinados estudios, una tomografía y las interconsultas con especialistas que podrían haber permitido detectar el daño cerebral en evolución.
Qué se les imputa a los tres médicos
En el caso de Álvaro Páez, cirujano otorrinolaringólogo que realizó la intervención, la Fiscalía sostiene que no habría investigado adecuadamente el origen del sangrado ni solicitado estudios o interconsultas suficientes frente a la evolución del cuadro.
Respecto de Federica Castro, médica de terapia intensiva, la acusación plantea que, pese a contar con recursos para profundizar el diagnóstico, habría aplicado tratamientos paliativos sin determinar de manera inmediata el origen del sangrado y sin disponer oportunamente otras medidas diagnósticas.
En cuanto a Florencia Jerez, quien se encontraba de guardia en terapia intensiva, la Fiscalía sostiene que habría actuado de manera similar frente a los episodios de vómitos con sangre y que, ante los signos neurológicos que presentó el niño, no habría extremado los recaudos para acelerar la realización de una tomografía y las interconsultas correspondientes.
La acusación considera que las conductas atribuidas a los tres profesionales contribuyeron al deterioro irreversible de Matías.
Finalmente, el niño falleció el 25 de octubre de 2016, a las 7.10, como consecuencia de un accidente cerebrovascular isquémico, según consta en la causa.
Diez años después
La muerte de Matías inició un largo proceso judicial que recién ahora llega a la instancia de debate oral. Durante el Juicio se analizarán las actuaciones médicas, los estudios realizados, los tiempos de respuesta y las decisiones adoptadas durante las horas posteriores a la cirugía.
La Justicia deberá determinar si existió una conducta negligente por parte de los tres profesionales y, en caso de corresponder, establecer las responsabilidades penales por la muerte del niño.
Para la familia de Matías, el inicio del Juicio representa el comienzo de una etapa largamente esperada en la búsqueda de justicia por la muerte del pequeño.
“Me miró y me dijo: ‘Mamá, te amo’”, recordó su madre al hablar de las últimas palabras que le dijo su hijo.