La decisión se conoció luego de que la Fiscal Marta Jerez retirara la acusación al considerar que los nueve puntos sobre los que se había basado la imputación no alcanzaban para sostener un delito de esa gravedad
Virginia Mercado, la mejor amiga de Paulina Lebbos y la última persona que la vio con vida, fue absuelta este lunes en la causa en la que estaba acusada de encubrimiento. La Justicia concluyó que no existían pruebas suficientes para demostrar que hubiera colaborado con los responsables del crimen ocurrido en febrero de 2006.
El Juez Eduardo Romero Lascano coincidió con ese criterio y sostuvo que la investigación no logró reunir la certeza necesaria para una condena, principalmente por las contradicciones sobre lo ocurrido la madrugada del 26 de febrero de 2006, cuando desapareció Paulina.
Un Juicio marcado por la polémica
La absolución llega después de un proceso que atravesó múltiples controversias. A comienzos de este año, Mercado estuvo cerca de cerrar la causa mediante un juicio abreviado, pero el acuerdo fue rechazado por el juez Patricio Agustín Prado al considerar incompatible la admisión del delito con la falta de memoria que la imputada seguía manifestando.
El debate también estuvo atravesado por fuertes tensiones. En una de las audiencias, Romero Lascano suspendió abruptamente la sesión tras un cruce con la defensa por el desarrollo del juicio sin la presencia física de Mercado, quien reside en Salta y atraviesa un tratamiento por un cáncer avanzado.
La acusación no pudo sostenerse
Durante el proceso, la Fiscalía había sostenido que Mercado integró un supuesto “pacto de silencio” para desviar la investigación sobre la salida del boliche Gitana y el recorrido posterior de Paulina Lebbos.
Sin embargo, el paso del tiempo, las irregularidades detectadas en la investigación inicial y la falta de pruebas que demostraran una conducta dolosa terminaron debilitando esa hipótesis, lo que llevó a la Fiscalía a desistir de la acusación.
“Siempre dije la verdad”
Antes de conocerse la sentencia, Mercado volvió a defender su actuación. “Quiero que todos sepan que siempre dije la verdad. Nunca me negué a declarar. Paulina no era solo mi compañera, era mi amiga. Yo no soy culpable de nada”, afirmó.
Con la absolución, quedó cerrada la vía penal contra la última persona del entorno de Paulina Lebbos que la vio con vida, en una de las causas judiciales más emblemáticas de Tucumán.