Qué cambia tras la iniciativa de Javier Milei
El Gobierno de Javier Milei presentó por cadena nacional el proyecto de Reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa, que fue elaborada por el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; y el presidente de la entidad monetaria, Santiago Bausili, ingresará al Congreso en los primeros días de agosto.
Estos son los seis cambios centrales que propone el proyecto y su impacto en la economía, según el análisis de economistas.
La estabilidad monetaria como único objetivo
El primer cambio modifica la función del Banco Central y ahora el BCRA dejará de tener 5 objetivos diversos desde que se propuso el mandato ampliado vigente desde 2012, que combinaba empleo y desarrollo productivo, para pasar a tener una sola misión, que será la de preservar el valor de la moneda.
Con esta medida, el objetivo del Gobierno es bajar la inflación en forma sostenida y evitar que la política monetaria quede subordinada a otros fines.
Prohibición de financiar al Tesoro, provincias y municipios
El segundo cambio impide que el Banco Central asista financieramente al Tesoro Nacional, a las provincias y a los municipios. La prohibición busca cerrar la vía de emisión monetaria para cubrir déficits fiscales, uno de los mecanismos que el Gobierno identifica como la “causa histórica de la inflación argentina”.
Señoreaje tipificado como delito penal
El tercer cambio introduce sanciones penales para los funcionarios que violen la autonomía del Banco Central o habiliten asistencia monetaria al Poder Ejecutivo. La compra de títulos del Estado por parte de la entidad monetaria, es decir el señoreaje, quedaría tipificada como una forma de asociación ilícita y sería un delito no excarcelable, con alcance al presidente del Banco Central, al directorio, al Poder Ejecutivo y a los legisladores que aprueben presupuestos con déficit financiado por emisión.
Blindaje institucional en la remoción de autoridades
El cuarto cambio endurece los requisitos para remover al presidente y a los directores del Banco Central. Se mantiene el mecanismo de designación vigente, pero la remoción pasará a requerir el respaldo de dos tercios de los diputados y senadores. La intención es que la política monetaria no dependa del recambio de Gobierno ni del humor electoral de turno.
Fin de las Letras Intransferibles
El quinto cambio elimina el uso de las Letras Intransferibles, uno de los instrumentos más cuestionados de la última década para canalizar asistencia financiera del Banco Central al Tesoro. Este mecanismo había sido señalado en un informe previo de Fundación Capital, que preside el expresidente del BCRA, Martín Redrado, como uno de los puntos urgentes a derogar en una reforma integral de la Carta Orgánica.
Restricción al pago de dividendos por servicios de liquidez
El sexto cambio limita el pago de dividendos derivados de la prestación de servicios de liquidez del Banco Central. Busca evitar que la distribución de utilidades de la entidad funcione, en los hechos, como una vía indirecta de financiamiento al Tesoro.
El proyecto ingresará a Diputados tras el receso invernal, y en el oficialismo confían en contar con los votos necesarios para su aprobación, aunque el debate parlamentario recién comenzará los primeros días de agosto.