La Jefa Municipal presentó la Estrategia de Eficientización del Transporte Público Urbano de Pasajeros, que servirán como punto de partida para planificar un servicio más eficiente, seguro, previsible y transparente. “Hay una decisión política de transformar”, sostuvo
Con el propósito de planificar medidas concretas en beneficio de los miles de vecinos que viajan en los ómnibus urbanos que circulan en San Miguel de Tucumán, la intendente Rossana Chahla presentó este viernes la Estrategia de Eficientización del Transporte Público de Pasajeros Urbano, que comprendió la exposición de un diagnóstico técnico y una propuesta inicial de rediseño operativo del sistema, junto a especialistas en la materia.
“Hay una decisión política de transformar nuestro sistema. Hay que dar una solución en forma inmediata”, resaltó Chahla durante la presentación que encabezó este viernes en el Palacio Municipal (9 de Julio 570), junto al presidente del Concejo Deliberante, Fernado Juri; la secretaria de Gobierno, Camila Giuliano; y el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo.
La audiencia contó con la participación de autoridades municipales; concejales; representantes de las empresas prestatarias nucleadas en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT); integrantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA); usuarios representados en el Frente de Organizaciones en Defensa de los Consumidores y Usuarios (FODECUS), representantes del Centro de Monitoreo de la Movilidad; miembros de la Comisión de Movilidad y Ambiente del Consejo Económico y Social de la ciudad y equipos técnicos.
La presentación de los detalles de la Estrategia de Eficientización estuvo a cargo de María Julieta Daffonchio y Facundo Benegas, dos especialistas en movilidad urbana y transporte público que participaron en la elaboración del diagnóstico técnico y de la propuesta de rediseño operativo.

“Hablar de transporte es hablar del derecho de los vecinos a moverse y acceder a las oportunidades que ofrece la ciudad. Entre el 15% y el 18% de los sanmiguelinos utiliza el colectivo como principal medio de movilidad. Son miles de vecinos que necesitan un servicio más previsible, más seguro y con mejores frecuencias, y les debemos una respuesta”, recalcó Chahla durante el inicio de su disertación.
“Hoy empezamos a saldar una cuenta pendiente de muchos años con los vecinos de San Miguel de Tucumán. Lo que presentamos es un diagnóstico técnico, preciso y basado en datos, junto con una propuesta inicial para poner en agenda una transformación que la ciudad necesita desde hace años”, afirmó. Además, la intendente agregó: “Tenemos la oportunidad de resolver un problema de décadas, cuidar los recursos públicos y recuperar la confianza de los usuarios”.
También, comentó, “Abrimos así una instancia de trabajo para que todos conozcan la propuesta, puedan realizar sus aportes y, a partir de esas miradas, analicemos alternativas y enriquezcamos la estrategia. Con esas retroalimentaciones vamos a elaborar la propuesta final de transformación del sistema de transporte público”, al tiempo que adelantó que “la próxima etapa será retomar esta mesa de trabajo dentro de 30 días, con todas las observaciones y devoluciones recibidas, para avanzar en la elaboración de la propuesta definitiva”.
Diagnóstico: recorridos superpuestos y dificultades
“Durante meses, nuestros equipos realizaron un relevamiento integral del sistema, en paralelo con una mesa de diálogo sostenida con los empresarios nucleados en AETAT, UTA y usuarios”, explicó. Ese relevamiento incluyó el análisis de recorridos, transacciones, cobertura territorial, demanda, frecuencias, costos, cantidad de pasajeros y experiencias aplicadas en otras ciudades, incorporando también la experiencia de quienes operan diariamente el servicio.
“Este trabajo combinó evidencia técnica y diálogo con el sector. Entendemos que una transformación seria del transporte requiere información confiable, capacidad de decisión del Estado y la participación responsable de los operadores”, expresó Chahla, quien enumeró los puntos clave del diagnóstico integral del sistema elaborado por el Municipio.
En primer lugar, el relevamiento muestra que la red actual de transporte no refleja plenamente la ciudad, ya que existen recorridos superpuestos, sectores con oferta excesiva, barrios donde el servicio resulta insuficiente, líneas que realizan trayectos demasiado extensos, atravesando la ciudad de norte a sur o de este a oeste. Ese esquema genera mayores costos operativos y dificultades para sostener frecuencias previsibles.
Por otro lado, en algunas zonas del centro existen paradas separadas por menos de 150 metros, y cada detención innecesaria alarga el viaje, consume más combustible y dificulta que las unidades puedan cumplir frecuencias.
A nivel organizativo, se determinó que el sistema presenta una organización empresarial fragmentada. Diferentes operadores participan en varias líneas, persisten permisos que deben formalizarse y existe una alta dependencia de las compensaciones económicas. A esto se suma la falta de información completa, homogénea y verificable sobre los costos reales de funcionamiento.
“Lo más importante es que hoy tenemos usuarios insatisfechos. Vecinos que esperan demasiado, que no encuentran frecuencias previsibles y que sienten que el servicio no responde a sus necesidades. Ese es el problema que tenemos que resolver”, manifestó la intendente de San Miguel de Tucumán.
“Hemos estudiado la cantidad de pasajeros y sabemos que uno de los desafíos es recuperar usuarios. Para que vuelvan a optar por el transporte público, primero tenemos que ofrecerles un servicio más eficiente, confiable, seguro y competitivo frente al uso cotidiano del automóvil”, sostuvo.
Líneas de acción: eficiencia, transparencia y diálogo
Tras detallar los resultados arrojados por el diagnóstico, planteó las líneas de trabajo y de acción a seguir que giran alrededor de distintos ejes: la eficiencia operativa; la transición a un transporte que utilice energía renovable; la transparencia y el control; y el diálogo sobre la base de una responsabilidad compartida.
“La primera línea de trabajo que planteamos es la eficiencia operativa. Eficientizar no significa retirar al Estado ni reducir el servicio. Significa utilizar mejor cada recurso para prestar un mejor servicio”, subrayó.
En este sentido, la estrategia para mejorar eficiencia operativa implica el rediseño del sistema, que se traduce en eliminar superposiciones, acortar recorridos demasiado extensos, diseñar trayectos más directos, distribuir mejor las unidades, optimizar la cantidad de unidades en circulación, mejorar la cobertura y determinar técnicamente cuántos colectivos, líneas y frecuencias necesita cada sector de la ciudad. “La aplicación del esquema rediseñado permitiría que el vecino viaje mejor, en menos tiempo y con un servicio más eficiente, regular, previsible y confiable”, reafirmó.
“La segunda línea de trabajo es la transparencia. Cada peso destinado al transporte debe poder medirse, controlarse y explicarse. Los vecinos tienen derecho a saber cómo se administran los fondos destinados al transporte, y los operadores necesitan un marco claro, estable y técnicamente sustentado”, razonó.
La incorporación de unidades que utilicen energía renovable también se planteó como uno de los objetivos a alcanzar. “Debemos pensar en un transporte de transición a energía renovable a mediano o a largo plazo. Estamos contaminando el ambiente, gastando combustible y siendo ineficientes”, expresó en referencia a esa sugerencia.
Por último, Chahla insistió en que la transparencia y la confianza, se construye a través del diálogo y de una responsabilidad compartida entre el Estado y quienes prestan el servicio.
“La mesa de diálogo sostenida con los empresarios nucleados en AETAT y UTA permitió intercambiar información, escuchar distintas miradas e identificar oportunidades de mejora que nos trajeron hasta aquí. Los vecinos necesitan que el Estado y los operadores trabajamos alrededor de un mismo objetivo: mejorar el servicio”, insistió.
