El “Decano” venció 2 a 0 en Santiago del Estero
Atlético Tucumán no brilló. Volvió a atravesar momentos de circulación lenta, cometió muchas imprecisiones y tuvo dificultades para darles continuidad a sus avances. Sin embargo, reaparecieron el orden y la solidez defensiva que el entrenador ya logró imprimirle al equipo. Esas virtudes fueron la base de una victoria importante para sumar en la tabla anual y en la de los promedios frente a un rival directo en la lucha por la permanencia. Central Córdoba dejaba espacios y Atlético tenía herramientas para aprovecharlos.
Y, si de espacios se trata, Ramiro Ruiz Rodríguez sabe explotarlos mejor que nadie. No estaba teniendo una actuación destacada, pero terminó siendo determinante en la asistencia que le brindó a Leandro Díaz para abrir el marcador. El “Loco” rompió una sequía de seis partidos sin convertir y desató un festejo alocado en el banco de suplentes. Aunque el delantero marcó el gol, todos corrieron primero a felicitar al “Oreja”.
Con el resultado a favor, todo empezó a marchar sobre rieles. Que Falcioni abrazara las ideas del pragmatismo tenía más sentido que nunca. El equipo protegió la ventaja sin permitir que el “Ferroviario” lo lastimara. El local tuvo algún acercamiento, pero no mucho más. Atlético manejó los tiempos, mantuvo su estructura y obligó al rival a atacar sin claridad.
Para completar la noche, el goleador estuvo encendido. Díaz convirtió un golazo para sellar el segundo y demostró que, si el equipo apuesta por conservar el orden defensivo como principal herramienta para sumar, su aporte ofensivo resulta vital. Atlético no genera demasiadas ocasiones y todavía le cuesta construir ataques sostenidos, pero cuando su “9” es contundente, el plan se vuelve mucho más efectivo.
Atlético volvió a competir. En cualquier escenario y de cualquier manera. Y así, sumar se convierte en una tarea mucho más alcanzable.
El próximo desafío será frente a Huracán y después llegará Sarmiento, otro rival directo en la lucha por la permanencia. Pero eso se afrontará con otra impronta. Con la confianza de un equipo que en el Madre de Ciudades dio a luz a su primera victoria del torneo.
