El impuesto al cheque es muy distorsivo para el Gobierno y busca eliminarlo con un esquema como el que decretó para la baja de retenciones
El Presidente Javier Milei declaró que antes de 2027 enviará una Reforma Tributaria al Congreso, y uno de los impuestos que el Gobierno quiere eliminar es el impuesto al cheque; lo haría con un esquema gradual como el que rige para las retenciones y con un mecanismo de imputación para el pago de Impuesto a las Ganancias como el de la Ley Pyme.
Cómo será la eliminación del impuesto al cheque
La Reforma Tributaria que analiza el Gobierno se basa en “un horizonte de menor presión impositiva, pero equilibrio fiscal innegociable“, según declaran Milei y los funcionarios del Ministerio de Economía.
La propuesta de reforma impositiva está en los despachos del ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, desde el principio de la gestión, Hasta ahora, sin embargo, hubo frenos económicos –la necesidad de mantener el superávit fiscal- y políticos, con la debilidad legislativa del Gobierno que hoy es cosa del pasado.
“El objetivo de la reforma impositiva es que los impuestos influyan lo menos posible en las decisiones económicas, nivelando la carga para quienes estén en igual situación y evitando tratamientos distorsivos”, indican dos fuentes cercanas al diseño de la ley.
Y, en tal sentido, uno de los impuestos que los mismos funcionarios reconocen como “de los más distorsivos”, es el que grava los Débitos y Créditos Bancarios, con un 0,6% en cada una de las puntas de la transacción, lo que lleva el peso del gravamen sobre el circuito bancario completo a 1,2%.
En ese camino, “una de las principales metas de la Reforma Tributaria es eliminar el impuesto a los débitos y créditos bancarios, pero impulsarla en el Congreso tendrá que ver con la economía, por lo que podría haber una baja gradual antes de la eliminación, como ya se está haciendo con los derechos de exportación”, aseguran fuentes de Economía a iProfesional.
El mecanismo para lograrlo podría ser que se pueda liquidar a cuenta del Impuesto a las Ganancias de forma gradual hasta llegar al 100% y a su desaparición, con un esquema similar al que ya rige para las PYMES.
Cómo toman el impuesto a cuenta de Ganancias las pymes
El régimen vigente del Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios que permite utilizarlo como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias se rige por la Ley Pyme y las reglamentaciones de ARCA (ex AFIP).
El porcentaje del impuesto efectivamente ingresado que puede deducirse directamente de la obligación fiscal en Ganancias varía según la categorización pyme vigente en el Registro MiPyME.
- Micro y Pequeñas Empresas: pueden computar hasta el 100% del impuesto al cheque ingresado en el período.
- Medianas Empresas – Tramo 1 (Industria Manufacturera): tienen habilitado el cómputo de hasta el 60% del impuesto.
- Demás categorías de la Ley Pyme: el cómputo es del 33%.
Momento de cómputo: el impuesto percibido por los bancos se liquida al cierre del ejercicio fiscal y se imputa en la declaración jurada anual del Impuesto a las Ganancias correspondiente al mismo período en que se realizaron los débitos y créditos.
Se puede computar como pago a cuenta al momento de determinar y cancelar los anticipos de Ganancias del ejercicio en curso.
Tratamiento de los saldos a favor: si el monto a computar supera el saldo a pagar del Impuesto a las Ganancias, el remanente no genera un saldo de libre disponibilidad, o sea que no se puede transferir a otros impuestos ni solicitar su devolución.
Sin embargo, el saldo no absorbido puede trasladarse para compensar la obligación de Ganancias en períodos fiscales siguientes. En tal sentido, para las Micro y Pequeñas empresas (que tomaron el 100%) y Medianas Tramo 1 (60%), en caso de que quede un excedente no absorbido en el año, el 33% del impuesto original puede trasladarse como saldo a favor hacia ejercicios futuros.
Una opción adicional para microempresas permite tomarlo a cuenta de contribuciones patronales. Estas firmas cuentan con la opción de destinar hasta un 30% del impuesto al cheque para cancelar hasta el 15% de las contribuciones patronales (SIPA) del mes.
De este modo, el Gobierno busca eliminar el impuesto al cheque, la que considera uno de los más distorsivos, en etapas y con un esquema similar al que ya rige para las Pymes.
Créditos: Dolores Olveira
