La falta de suministro afecta a familias con bebés y adultos mayores desde hace cinco años. Pagan facturas que superan los aumentos, pero la SAT no da respuestas. “¿Tenemos que cortar calles para que nos escuchen?”, reclaman
Por Redacción SIN CODIGIO
La crisis del agua en la Provincia Tucumán sumó un nuevo capítulo de angustia e indignación en el Municipio de Yerba Buena. Familias que residen sobre la calle Caracas al 2300 denunciaron a SIN CODIGO que llevan tres días consecutivos con las canillas completamente secas.
No se trata de baja presión o agua turbia: la red directamente no entrega una sola gota.
El problema, según relataron los propios damnificados, no es coyuntural. Viene repitiéndose de manera sistemática desde hace aproximadamente cinco años, tanto en los meses de calor extremo como en pleno invierno, cuando el consumo general de la población cae drásticamente. La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) a cargo de Marcelo Caponio no da soluciones.
Vivir sin lo elemental: bebés, ancianos y cero respuestas
En las viviendas afectadas conviven recién nacidos, niños y personas adultas mayores cuya salud e higiene dependen directamente del suministro. La pregunta que se hacen las familias a esta altura es tan básica como dramática: ¿cómo se cocina, cómo se limpia, cómo se baña a un adulto mayor o a un bebé sin agua potable durante 72 horas?
La indignación aumenta al contrastar la falta de servicio con el cumplimiento de las obligaciones: “Pagamos religiosamente la factura a la Sociedad Aguas del Aconquija (SAT). Si nosotros nos atrasamos en un pago, vienen y nos cortan el servicio de inmediato. Pero cuando ellos nos dejan sin agua durante días, nadie da la cara”, expresó con impotencia una vecina de la cuadra.
El “ping-pong” burocrático: a dónde van los reclamos
Frente a la emergencia, los vecinos intentaron acudir a todas las instancias oficiales posibles, encontrando únicamente evasivas y deslindes de responsabilidad:
- Municipio de Yerba Buena: Les responden que la competencia es exclusivamente de la SAT y que el Gobierno local no tiene injerencia sobre la red de agua.
- Sede SAT Yerba Buena: No otorgan soluciones técnicas ni plazos de regularización.
- SAT Casa Central: Se limitan a asignar un número de reclamo telefónico o a justificar la falta de agua con “roturas de caños” sin fecha de reparación.
¿Ciudadanos de primera y de segunda?
Yerba Buena es una de las zonas con mayores tasas e impuestos municipales de la provincia. Que sus residentes deban atravesar esta situación pone en evidencia el grado de abandono de la infraestructura hídrica gestionada por la empresa provincial.
La inacción oficial y la ausencia visible de organismos como la Defensoría del Pueblo empujan a los vecinos a considerar medidas de fuerza mayores. “¿Qué tenemos que hacer? ¿Salir a cortar la calle, quemar gomas o rebelarnos para que nos presten atención?”, se preguntaron los damnificados.
La provisión de agua potable no es un privilegio ni un favor político: es un derecho humano básico y esencial. En la calle Caracas al 2300, de Yerba Buena, la paciencia se agotó, y los vecinos recuerdan que la falta de respuestas también se vota.
