Se espera un anuncio inminente del Vaticano que confirme el arribo del Pontífice el próximo 8 de noviembre
El Vaticano anunciaría antes de la primera semana de agosto que León XIV, elegido Pontífice el 8 de mayo de 2025, llegaría al país el 8 de noviembre próximo, como parte de una gira que empezará en Uruguay y terminará en Perú.
El texto que anunciaría la histórica gira comenzará con la frase: “Aceptando la invitación de los respectivos jefes de Estado y de las autoridades eclesiásticas, el Santo Padre León XIV…”. Luego se detallará el recorrido, sin precisiones de recorridos internos: Uruguay con una visita de un día y medio, Argentina del 8 al 11 y por último Perú, probablemente del 11 al 17.
Los detalles del programa, que incluiría una visita a Córdoba y al menos seis eventos más entre Ciudad y Provincia de Buenos Aires (entre ellos una misa en Luján), se definirán de aquí a dos meses, una vez que vuelva al país la comisión de avanzada del Vaticano, que incluye representantes de los distintos departamentos de la Santa Sede encargados de los movimientos del Papa (desde ceremonial y protocolo hasta seguridad y comunicación). La semana próxima, en tanto, estará en Roma un enviado del Gobierno argentino para avanzar con el programa.
La primera misión oficial del Vaticano estuvo en el país hace tres semanas recorriendo los escenarios que había sugerido la Iglesia local para las actividades de León y que, en su totalidad, fueron aprobados por Roma. El equipo que encabezó un sacerdote mexicano de máxima confianza de Prevost escuchó sugerencias y dejó un pedido: “para el éxito de la visita es necesaria una buena sinergia de trabajo entre todos los niveles de Gobierno involucrados” y entre los responsables políticos y la Iglesia local; así como una fuerte aclaración que esparció en cada una de las reuniones: se tratará de una visita a la Argentina, no a la Ciudad de Buenos Aires, por lo que “lo federal” debe estar representado en cada una de las actividades. Se escuchó además una recomendación enfática: que se pongan en funcionamiento comisiones específicas de trabajo de parte de los distintos niveles de Gobierno, como ya ha hecho la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).
Los delegados vaticanos que estuvieron en el país hace tres semanas quedaron muy conformes con las actividades propuestas por la jerarquía eclesiástica local y que se terminarán de configurar con la llegada del segundo grupo de avanzada antes del inicio de septiembre. Por el momento, en Secretaría de Estado de la Santa Sede ven como casi confirmadas una misa en un espacio abierto de la Ciudad de Buenos Aires en el barrio de Palermo, reuniones del Papa con representantes de la sociedad civil, cultura y el deporte, los movimientos populares y el mundo académico y del trabajo. El Teatro Colón y la sede de la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero, son dos escenarios muy bien valorados para esos encuentros.
También habría un espacio para un encuentro del Pontífice con los obispos argentinos, el lunes 9 de noviembre y, algo especialmente importante para el Vaticano, un momento con representantes de otros credos. De hecho, antes de la llegada del Papa está previsto el arribo, a inicios de septiembre, del Cardenal encargado del Dicasterio para el Dialogo Interreligioso de la Santa Sede, George Koovakad, invitado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Una vez que se emita el comunicado vaticano confirmando la llegada del Papa, comenzará la cuenta regresiva para los centenares de detalles que rodean a un viaje papal. Por ejemplo, el lema y logo oficial de la visita, qué regalos se intercambiarán el pontífice y las distintas autoridades políticas con las que se reunirá o quiénes serán los encargados de recibirlo en la pista del aeropuerto al llegar.
