La creciente preocupación por el impacto de las apuestas online en adolescentes y jóvenes volvió a instalarse en la agenda pública de Tucumán.
Desde el Arzobispado local, autoridades eclesiásticas manifestaron su inquietud por el aumento de los casos vinculados a la ludopatía y reclamaron una mayor participación del Estado, las familias y las instituciones educativas para enfrentar una problemática que afecta cada vez a más hogares.
El vicario general del Arzobispado de Tucumán, Joaquín Abuín, expresó que la adicción al juego “se ha comenzado a visibilizar con mayor fuerza”, aunque advirtió que sus consecuencias vienen creciendo desde hace tiempo. En declaraciones públicas, sostuvo que las apuestas digitales representan un serio riesgo para los jóvenes y remarcó que “no saben el mal que le hace a la sociedad”, al referirse al impacto social, económico y emocional que provoca esta conducta adictiva.
El sacerdote señaló que resulta indispensable que el Estado impulse políticas públicas de prevención y control, especialmente frente al acceso de menores de edad a plataformas de apuestas online. Además, destacó la necesidad de avanzar en regulaciones que protejan a los sectores más vulnerables, tomando como referencia medidas adoptadas en distintos países para restringir el acceso de menores a determinados servicios digitales.
Familias que buscan respuestas
Desde la Iglesia aseguraron que son cada vez más frecuentes las consultas de padres preocupados por hijos que desarrollaron conductas compulsivas relacionadas con el juego. Abuín explicó que muchas de estas personas requieren asistencia profesional, tratamiento psicológico y grupos de apoyo para superar la adicción.
Otro aspecto que genera alarma es el endeudamiento de adolescentes mediante billeteras virtuales y otros medios de pago digitales, una situación que puede derivar en graves conflictos familiares y económicos.
El rol de los padres y el uso responsable de la tecnología
El vicario también puso el foco en la responsabilidad de las familias respecto del uso de celulares, redes sociales e internet. Señaló que muchos padres desconocen con quién interactúan sus hijos en el mundo digital y consideró fundamental establecer límites y controles adecuados mientras los menores continúen bajo su cuidado.
Según indicó, acompañar el uso de la tecnología no implica invadir la privacidad de los hijos, sino ejercer una responsabilidad orientada a protegerlos de riesgos como las apuestas ilegales, las estafas digitales y otros contenidos perjudiciales.
Una problemática que trasciende las apuestas
Abuín sostuvo que la ludopatía forma parte de un fenómeno más amplio relacionado con el uso excesivo de dispositivos electrónicos. En ese sentido, mencionó que el abuso del teléfono celular, la dependencia de las redes sociales y el consumo compulsivo de determinados contenidos digitales también representan desafíos que requieren atención por parte de toda la sociedad.
¿Qué es la ludopatía?
La ludopatía, también conocida como trastorno por juego, es una adicción reconocida por organismos internacionales de salud. Se caracteriza por la pérdida de control sobre el impulso de apostar, incluso cuando la actividad genera consecuencias económicas, familiares, laborales o emocionales.
Entre las señales de alerta más frecuentes se encuentran:
1. Necesidad constante de apostar sumas cada vez mayores.
2. Intentos fallidos por dejar de jugar.
3. Mentiras para ocultar la actividad.
4. Endeudamiento o utilización de dinero destinado a gastos esenciales.
5. Cambios de humor, ansiedad o irritabilidad cuando no se puede apostar.
6. Descenso del rendimiento escolar o laboral y aislamiento social.
Los especialistas recomiendan que, ante estos síntomas, las familias busquen ayuda profesional de manera temprana, ya que un tratamiento oportuno mejora significativamente las posibilidades de recuperación.
La prevención también incluye dialogar con niños y adolescentes sobre los riesgos de las apuestas online, supervisar el uso de dispositivos electrónicos, activar controles parentales y promover actividades recreativas, deportivas y sociales que favorezcan hábitos saludables.
