Un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) terminó con la muerte de un ciudadano colombiano de 26 años en la ciudad de Biddeford, estado de Maine.
El hecho es investigado por organismos federales, luego de que surgieran versiones oficiales que indican que la víctima, identificada como Joan Sebastián Guerrero, presuntamente no era la persona sobre la que pesaba la orden de detención. El procedimiento ocurrió durante la mañana del 13 de julio, cuando agentes del ICE realizaban tareas de vigilancia en el domicilio de un individuo con una orden definitiva de deportación.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), un vehículo salió del lugar y los agentes intentaron interceptarlo. La versión oficial sostiene que el conductor intentó escapar y que uno de los efectivos abrió fuego al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública.
El joven recibió impactos de bala y falleció a causa de las heridas. Sin embargo, el caso tomó un giro tras las declaraciones del senador por Maine Angus King, quien informó que autoridades del DHS le confirmaron posteriormente que el fallecido no era la persona buscada en el operativo migratorio.
En el mismo sentido se pronunció la congresista Chellie Pingree, quien afirmó que la víctima no era el objetivo de la orden judicial. Según organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes, Guerrero contaba con autorización legal para trabajar en Estados Unidos, poseía un número de Seguro Social y residía en Biddeford junto a su esposa y su hija de tres años.
Vecinos y allegados lo describieron como un trabajador dedicado, mientras que colectivos migrantes reclamaron una investigación independiente y transparente.
Testimonios y versiones contrapuestas
Uno de los testigos, Daniel Boucher, relató a medios estadounidenses que escuchó varios disparos y luego observó cómo agentes federales retiraban al conductor herido del vehículo. Según su testimonio, el joven alcanzó a decir: “Intenté detenerme” antes de desplomarse. Mientras tanto, la Fiscalía General de Maine indicó que las primeras actuaciones señalan que el conductor habría intentado avanzar con el vehículo hacia uno de los agentes, circunstancia que motivó el uso del arma reglamentaria. Esa hipótesis forma parte de la investigación y aún no fue confirmada de manera definitiva.
Investigación federal
El DHS confirmó que, tras el incidente, fueron convocados efectivos del Departamento de Policía de Biddeford, además del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Asimismo, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, con sede en Boston, asumió la investigación para determinar si el accionar de los agentes se ajustó a los protocolos vigentes sobre el uso de la fuerza.
La senadora republicana Susan Collins informó que la pesquisa se desarrolla en coordinación entre el Inspector General del DHS y el FBI, mientras continúan las diligencias para reconstruir lo ocurrido durante el operativo.
Reclamos y manifestaciones
Tras conocerse la muerte del ciudadano colombiano, organizaciones de defensa de inmigrantes realizaron manifestaciones en Biddeford para exigir justicia y mayor transparencia en la investigación. Además, solicitaron que se revisen los procedimientos del ICE durante operativos migratorios y reclamaron respuestas oficiales para la familia de la víctima.
