Pruebas Aprender: aunque el país mejora, Tucumán quedó entre las provincias con rendimientos más bajos en Lengua

El documento nacional confirmó una mejora respecto de 2023 y analizó las diferencias entre jurisdicciones, escuelas estatales y privadas, niveles socioeconómicos y ámbitos de escolaridad

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El documento nacional confirmó una mejora respecto de 2023 y analizó las diferencias entre jurisdicciones, escuelas estatales y privadas, niveles socioeconómicos y ámbitos de escolaridad

El informe nacional de las Pruebas Aprender 2025 expuso una marcada brecha educativa. A pesar de registrarse un repunte general respecto a 2023, Tucumán se ubica en el fondo de la tabla de comprensión lectora, mientras que el área de Matemática sigue siendo el gran desafío estructural para todo el territorio nacional.

El Ministerio de Capital Humano de la Nación difundió los resultados de las Pruebas Aprender 2025, la evaluación censal realizada en noviembre del año pasado a más de 630.000 estudiantes de sexto grado de primaria de 19.414 escuelas de todo el país.

La muestra ostenta un valor histórico: alcanzó un 84% de participación de la matrícula, el nivel más alto desde que se implementó este formato en 2016. Sin embargo, detrás del hito estadístico y de una mejora generalizada respecto a la preocupante medición de 2023, los datos provinciales volvieron a desnudar profundas asimetrías federales, colocando a Tucumán en una posición de alerta.

El mapa de la desigualdad: Tucumán en el fondo de Lengua

El informe oficial destaca que, a nivel nacional, el 76,9% de los alumnos logró un desempeño satisfactorio o avanzado en Lengua. Se trata del porcentaje más alto registrado desde que existen mediciones comparables. Sin embargo, el promedio esconde realidades marcadamente opuestas entre las jurisdicciones.

Mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Córdoba, Chubut y Tierra del Fuego lideraron cómodamente el ranking nacional con los puntajes promedio más altos, Tucumán se ubicó en el pelotón del fondo. La provincia compartió los desempeños más bajos del país junto a Misiones, Santiago del Estero, Catamarca y Chaco.

A pesar de este diagnóstico, el informe oficial aporta un matiz de alivio: al compararse con el desplome educativo de 2023, todas las provincias argentinas mostraron avances en Lengua. De hecho, aquellas jurisdicciones que arrastraban un mayor rezago —entre ellas Tucumán— fueron las que evidenciaron progresos más intensos en términos absolutos, lo que permitió reducir parcialmente la brecha histórica con las regiones centrales.

Matemática: el freno que iguala hacia abajo

Si en Lengua los datos invitan a un moderado optimismo por la tendencia alcista, el panorama en Matemática sigue siendo crítico y marcadamente heterogéneo. A nivel país, apenas el 55% de los estudiantes alcanzó niveles satisfactorios o avanzados, lo que significa que casi la mitad de los chicos (45%) finaliza la primaria con un manejo básico o directamente por debajo del nivel básico en la materia (20,2% se ubica en este último escalón).

En esta disciplina, el podio nacional fue encabezado por CABA, Formosa y Córdoba. En contraste con lo sucedido en el área de comprensión lectora, la evolución en Matemática no premió a las provincias más rezagadas: los mayores incrementos de puntaje se concentraron en CABA, La Pampa y la provincia de Buenos Aires, ampliando la distancia con el resto del norte argentino. Para Tucumán y la región, Matemática se consolida como la barrera estructural más compleja de perforar.

El impacto del contexto social y de gestión

Las Pruebas Aprender 2025 ratificaron una verdad incómoda: el nivel socioeconómico sigue siendo el factor que más fuertemente se asocia con los resultados de aprendizaje.

Escuelas Privadas vs. Estatales: En Lengua, el 90,2% de los alumnos de colegios privados alcanzó niveles óptimos frente al 72% de las escuelas estatales. En Matemática, la brecha fue del 72,7% contra el 48,5%. Sin embargo, el informe aclara que al comparar estudiantes de un mismo entorno socioeconómico, la diferencia entre ambos sistemas se reduce drásticamente, demostrando que el problema no es la gestión en sí, sino la vulnerabilidad social de la matrícula que recibe la educación pública.

Ámbito Urbano vs. Rural: Los estudiantes de escuelas urbanas volvieron a promediar mejores rendimientos que los de ámbitos rurales.

La generación de la pandemia

Para comprender la dimensión de estos números, los analistas ministeriales subrayan una variable crucial: el grupo evaluado inició su primer grado en 2020, en plena cuarentena por el Covid-19. Estos estudiantes atravesaron el núcleo duro de su alfabetización inicial con aulas cerradas e interrupciones de la presencialidad, completando su ciclo primario en un lento proceso de recuperación de contenidos.

Factores como la asistencia regular al nivel inicial (jardín de 3, 4 y 5 años), no haber repetido ningún año y el acompañamiento explícito de las familias en las tareas del hogar demostraron estar directamente ligados a los mejores promedios.

Las cartas están sobre la mesa. Con un crecimiento a nivel nacional impulsado por los planes de alfabetización, las Pruebas Aprender demuestran que el sistema educativo puede recuperarse. No obstante, para Tucumán, los datos imponen una urgente hoja de ruta: el desafío ya no es solo volver a los niveles prepandemia, sino revertir de raíz una asimetría que condena a los estudiantes del norte a arrancar su formación en clara desventaja con el resto del país.

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