El Gobierno nacional intenta dejar atrás el impacto político del caso que involucra a Manuel Adorni y reposicionar la figura de Javier Milei en torno a la gestión económica, en un contexto donde comienza a delinearse el escenario electoral.
En la Casa Rosada reconocen que la decisión presidencial de sostener a su jefe de Gabinete tuvo costos en la imagen del mandatario, aunque aseguran que el momento más crítico ya quedó atrás. “El impacto fuerte ya lo absorbió Milei. De acá en adelante, la expectativa es mejorar”, resumen en despachos oficiales.
Con esa lectura, el oficialismo apuesta a que la discusión pública migre progresivamente hacia la economía, los indicadores de gestión y la confrontación de modelos de cara a las próximas elecciones, relegando el escándalo a un segundo plano.
Números en tensión y una base que resiste
En Balcarce 50 manejan encuestas que ubican la imagen presidencial en torno al 34%, con diferencias internas según el sector que las analice. Mientras el entorno de Karina Milei sostiene ese número, en el espacio de Santiago Caputo aseguran que es levemente superior.
Más allá de esas variaciones, coinciden en un diagnóstico: el caso Adorni generó desgaste, pero no perforó el piso de apoyo del Presidente, que se mantendría cerca del 30%. Incluso, en las últimas semanas detectaron una leve recuperación.
Para el oficialismo, ese comportamiento refleja la solidez del núcleo duro mileísta, incluso en medio de la crisis política más incómoda desde que Adorni asumió como jefe de Gabinete.
Sostener sin sobreexponer
La estrategia oficial combina respaldo institucional con una menor exposición pública del funcionario cuestionado. Si bien Milei planea mostrarse junto a Adorni en actividades puntuales, como el acto por el Día de la Bandera, los equipos de comunicación buscan evitar que la figura presidencial quede atada de forma permanente al caso.
La decisión de sostenerlo sin desplazarlo se mantiene firme, al menos mientras no haya novedades judiciales de peso. Sin embargo, en el Gobierno admiten que la situación abrió un debate interno sobre los límites de esa defensa.
Agenda económica y proyección internacional
Con ese objetivo, el Ejecutivo busca recuperar la iniciativa política a través de anuncios vinculados a la economía: desaceleración de la inflación, aumento de exportaciones, inversiones y avances en regímenes como el RIGI.
En paralelo, se apunta a reforzar la agenda internacional del Presidente, con viajes, conferencias y encuentros con referentes liberales. La intención es reposicionar a Milei como un actor global y despegarlo del ruido político doméstico.
El Congreso y el calendario electoral, claves
El frente legislativo sigue siendo un foco de atención. El Senado podría avanzar en los próximos días con la citación de Adorni para que dé explicaciones sobre su patrimonio, en una instancia que el oficialismo busca atravesar sin mayores sobresaltos.
Mientras tanto, en la Casa Rosada confían en que la cercanía de las elecciones ayudará a reordenar el debate público. “La sociedad va a empezar a discutir modelos”, señalan, convencidos de que la polarización favorecerá al oficialismo.
En ese marco, la estrategia es clara: contener el impacto del caso en el corto plazo y, en paralelo, reinstalar a Milei en el centro de la escena política, con la economía como eje y la campaña electoral como horizonte.
