Ucrania lanza el mayor ataque contra Moscú en dos años y golpea una refinería clave por segunda vez en una semana

Ucrania ejecutó este jueves su ofensiva más importante contra Moscú en los últimos dos años, con un masivo ataque con drones que provocó incendios, afectó infraestructuras estratégicas y generó fuertes alteraciones en el tráfico aéreo de la capital rusa.

El blanco principal fue la refinería MNPZ, ubicada en el distrito de Kapotnia, al sur de la ciudad, que ya había sido atacada días atrás. Según autoridades locales, varios drones impactaron en el complejo, desatando grandes columnas de humo visibles desde distintos puntos de Moscú. El alcalde, Serguéi Sobianin, calificó la ofensiva como “a gran escala”, aunque no precisó el alcance de los daños.

Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski defendió la operación y la describió como “una respuesta plenamente justificada” a los ataques rusos contra ciudades ucranianas. En los últimos meses, Ucrania ha intensificado los golpes sobre infraestructuras energéticas rusas, consideradas clave para sostener el esfuerzo de guerra.

El ataque coincidió con una reunión del presidente ruso, Vladímir Putin, con líderes del sudeste asiático en Kazán. El mandatario evitó referirse al episodio durante su intervención inicial, en un intento por mantener una imagen de normalidad en medio de la creciente tensión.

Caos aéreo y daños en zonas residenciales

La ofensiva obligó al cierre temporal de los principales aeropuertos de Moscú, incluido Sheremétievo, donde los pasajeros fueron evacuados hacia zonas seguras. Las operaciones se normalizaron recién varias horas después, pero con importantes demoras.

Además, uno de los drones impactó en un edificio residencial en Zhukovski, mientras que restos de otro aparato provocaron un incendio en un centro comercial cercano, según informó el gobernador regional. En paralelo, las defensas antiaéreas rusas afirmaron haber derribado cerca de 180 drones en las inmediaciones de la capital, y más de 500 en todo el país durante la madrugada.

Escalada de represalias

El ataque también dejó víctimas fuera de Moscú: en la región de Rostov, un bombardeo con drones causó la muerte de una persona y heridas a otras dos.

En respuesta, Rusia lanzó más de 200 drones y varios misiles balísticos contra territorio ucraniano entre la noche del miércoles y la mañana del jueves. En Kiev, las sirenas antiaéreas obligaron a la población a buscar refugio ante el riesgo de nuevos ataques.

Zelenski definió estas ofensivas como “sanciones de largo alcance” y volvió a exigir una salida diplomática al conflicto. Sin embargo, Moscú mantiene su postura: Putin rechaza un encuentro directo con su par ucraniano y sostiene como objetivo estratégico el control total del Donbás.

A más de cuatro años del inicio de la invasión, la guerra iniciada en febrero de 2022 se consolida como el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con un saldo de cientos de miles de muertos y sin avances concretos hacia una solución negociada.

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