El Consejo Interuniversitario Nacional prevé firmar la propuesta oficial sobre una recomposición salarial, pero no retirará la demanda ante la Corte por la aplicación de la Ley vigente. Ante este escenario, el Ejecutivo busca encuadrar la discusión del esquema de partidas dentro del Presupuesto
El Gobierno planea insistir con una nueva Ley de Financiamiento Universitario más allá del acuerdo que negocia con los rectores para recomponer salarios y reforzar partidas durante 2026. En la Casa Rosada sostienen que la oportunidad para volver a discutir el esquema será durante el tratamiento del Presupuesto 2027, como ya intentaron hacerlo durante la votación de las asignaciones de 2026.
La lógica del Ejecutivo parte de un escenario judicial abierto: si la Corte Suprema falla en contra del Gobierno, la Administración de Javier Milei quedará obligada a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario vigente, que el oficialismo cuestiona por no identificar una fuente específica de financiamiento. En Balcarce 50 advierten que ese eventual fallo se daría en un contexto de ajuste fiscal, menor margen de recaudación e intención de sostener el superávit.
Las universidades, por ahora, no retirarán la demanda judicial. En el Consejo Interuniversitario Nacional sostienen que el acuerdo económico en negociación no implica desistir del reclamo ante la Corte. El expediente sigue bajo análisis del máximo tribunal después de que el Ejecutivo presentara un recurso extraordinario contra la cautelar que había favorecido a las casas de estudio.
Según fuentes universitarias, la propuesta contempla un incremento de la masa salarial del 24,33%. El esquema prevé una suba del 21,33% en junio sobre los básicos vigentes a mayo de 2026 y otro 3% en octubre sobre los básicos de septiembre. La actualización incluye la recomposición del desfasaje de 2025, la inflación acumulada hasta mayo de 2026 y una mejora adicional del 7% a cuenta de la pérdida de poder adquisitivo.
El acta también prevé convocar a la negociación paritaria con docentes y no docentes con una periodicidad que no podrá exceder los tres meses calendario. Ese punto es uno de los reclamos centrales de los gremios universitarios, que vienen cuestionando la falta de una instancia regular de negociación salarial.
Lo mismo aplica para una actualización de un 20% los gastos de funcionamiento de las universidades públicas desde junio de 2026 y para un incremento de $50.000 millones para hospitales universitarios durante este año y una suba del 50% en las Becas Manuel Belgrano a partir de junio.
En el Ejecutivo buscan presentar el entendimiento como una salida para descomprimir el conflicto universitario sin resignar el planteo de fondo contra la ley aprobada por el Congreso. En la Casa Rosada sostienen que la norma vigente impacta sobre el gasto sin precisar los recursos necesarios y que, por eso, debe discutirse dentro del marco general del Presupuesto.
