Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales y medios nacionales, muestran a Alperovich caminando por la vía pública acompañado por su esposa, Marianela Mirra, y bajo custodia policial
El ex gobernador de Tucumán y ex senador nacional, José Alperovich, reapareció en las últimas horas en la vía pública durante una salida médica autorizada por la Justicia, en el marco del régimen de prisión domiciliaria que cumple tras haber sido condenado a 16 años de prisión por abuso sexual.
La difusión de las fotografías provocó un fuerte debate público sobre los alcances y controles de la prisión domiciliaria para condenados por delitos de gravedad.
Sin embargo, fuentes judiciales aclararon que la salida no constituyó una violación de las condiciones impuestas por la Justicia. Según trascendió, el desplazamiento había sido previamente autorizado con el único objetivo de asistir a una consulta médica, una de las excepciones contempladas dentro del régimen de arresto domiciliario.
Alperovich cumple su condena en un departamento de Puerto Madero luego de haber permanecido detenido en el Penal de Ezeiza. La Justicia le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria debido a su edad y bajo estrictas condiciones, entre ellas el monitoreo permanente mediante tobillera electrónica, restricciones de contacto con la víctima y otras medidas de control.
La reaparición pública del tres veces gobernador tucumano no pasó inadvertida. Para muchos, las imágenes reavivaron el debate sobre los privilegios que podrían percibirse en ciertos casos de detención domiciliaria, mientras que desde el ámbito judicial remarcan que las autorizaciones médicas forman parte de los derechos que conservan las personas privadas de la libertad.
Más allá de la legalidad del traslado, el episodio volvió a colocar a Alperovich en el centro de la escena pública y política. Su figura continúa generando repercusiones en Tucumán, una provincia donde ejerció el poder durante más de una década y cuya carrera política terminó abruptamente tras la condena judicial que recibió en 2024.
La discusión ahora vuelve a girar en torno a una pregunta inevitable: hasta qué punto una salida autorizada por razones de salud puede ser vista por la sociedad como un procedimiento normal o como una situación que reabre viejas heridas en uno de los casos judiciales más impactantes de la historia reciente de Tucumán.
