A 11 años del grito que cambió la historia: el “Ni Una Menos” vuelve a marchar entre el dolor por los nuevos femicidios y la tensión política

Este 3 de junio, miles de personas se movilizan en toda la Argentina. Nacido en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, el movimiento enfrenta hoy el desafío de mantener su reclamo central frente a una profunda grieta ideológica y debates sobre su politización. Marcha en Tucumán

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Este 3 de junio, miles de personas se movilizan en toda la Argentina. Nacido en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, el movimiento enfrenta hoy el desafío de mantener su reclamo central frente a una profunda grieta ideológica y debates sobre su politización. Marcha en Tucumán

Por SIN CODIGO

El colectivo feminista Ni Una Menos realizará una movilización al Congreso de la Nación -y en diferentes ciudades del país- este miércoles 3 de junio para pedir justicia por Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia, y Noelia Carolina Romero, halladas asesinadas en Córdoba, Misiones y Temperley en los últimos días.

La marcha, convocada en el marco de una nueva jornada del 3J contra la violencia de género, llevará como consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos”. De acuerdo con lo difundido por la organización, la concentración principal está prevista para las 17 horas frente al Congreso, donde se realizará el acto central. “Salimos los transfeminismos para derrotar a Milei, al FMI y a sus cómplices”, señalaron en la convocatoria oficial, que también incluye cuestionamientos al plan económico del Gobierno.

¿Cómo y por qué nace “Ni Una Menos”?

El detonante fue en Mayo de 2015: El movimiento nació de la indignación colectiva por el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años embarazada en Rufino, Santa Fe, que fue asesinada y enterrada en la casa de sus abuelos por su novio de 16 años. 

El 11 de mayo de 2015, la periodista Marcela Ojeda lanzó un tuit que decía: “Actrices, políticas, artistas, empresarias, mujeres todas, las que tenemos voz, ¿no vamos a hacer nada? NOS ESTÁN MATANDO”. Un grupo de escritoras, periodistas y activistas recogió el guante y organizó una maratón de lectura que escaló rápidamente a una convocatoria masiva.

El 3 de junio de 2015, más de 300.000 personas se concentraron frente al Congreso y en 80 ciudades del país. Fue la primera vez que se instaló masivamente el término “femicidio” en la agenda pública y en los medios, desplazando el viejo e incorrecto término de “crimen pasional”.

Inicialmente se exigía un registro oficial de femicidios, la aplicación real de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), patrocinio jurídico gratuito para las víctimas y mayor presupuesto para la prevención.

La acusación de ser una “marcha politizada”

Sectores críticos y ciudadanos independientes argumentan que la marcha desvió su foco principal (la violencia física y los femicidios) para absorber consignas de partidos políticos de izquierda, el kirchnerismo y movimientos sindicales (como la CTA o CGT que movilizan hoy).

Quienes acusan la politización señalan que los comunicados oficiales de las organizaciones organizadoras de hoy adoptan posturas explícitamente partidarias, tales como “Salimos para derrotar a Milei, al FMI y a sus cómplices” o reclamos contra el plan económico. Críticos señalan que esto excluye a mujeres de ideología liberal o conservadora que también sufren violencia de género pero no comparten la agenda económica o partidaria de las agrupaciones convocantes. 

El cuestionamiento radica en que el dolor de las familias de las víctimas es utilizado, en ocasiones, como plataforma para discursos de oposición gubernamental.

La respuesta del movimiento feminista

“Lo personal es político”: Desde las agrupaciones feministas responden que defender la vida de las mujeres es, por definición, un acto político (no necesariamente partidario).

La violencia económica: Argumentan que la violencia machista está ligada a la economía. Sostienen que el ajuste, la falta de presupuesto en las líneas de asistencia (como la Línea 144) y el desmantelamiento de ministerios o programas de género impactan directamente en la vulnerabilidad de las mujeres. Por ende, consideran que protestar contra el Gobierno de turno es parte de la exigencia de protección al Estado. 

En Tucumán, la concentración será a las 16 horas en Plaza Independencia. No se suspende por lluvias.

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