Tras un agónico conteo de 33 días, el Jurado Nacional de Elecciones proclamó los resultados del 12 de abril; la votación final será el próximo 7 de junio
Tras más de un mes de incertidumbre, audiencias judiciales y acusaciones cruzadas, el panorama político en Perú quedó finalmente definido.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamó oficialmente, este domingo, los resultados de los comicios presidenciales del pasado 12 de abril, confirmando que la derechista Keiko Fujimori y el legislador de izquierda Roberto Sánchez se enfrentarán en una crucial segunda vuelta electoral programada para el próximo 7 de junio.
“Los candidatos que han obtenido las dos más altas mayorías relativas son Keiko Fujimori y Roberto Sánchez”, anunció en conferencia de prensa el presidente del JNE, Roberto Burneo, dando por concluido el escrutinio del 100% de las actas de votación, un proceso ralentizado por la revisión de más de 68.000 documentos observados.
De acuerdo con las cifras oficiales de la autoridad electoral, Fujimori, líder de Fuerza Popular e hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, se impuso en la primera vuelta con el 17,1% de los sufragios. En tanto, Sánchez, psicólogo de 57 años y exministro del encarcelado Pedro Castillo, protagonizó una remontada en los tramos finales del conteo y consolidó el segundo puesto con el 12%.
La ajustada definición dejó herido al bloque de la extrema derecha. El exalcalde de Lima, el ultraconservador Rafael López Aliaga, quedó relegado al tercer lugar con el 11,9% de los votos, perdiendo el boleto al balotaje por una diferencia mínima de apenas 21.209 sufragios frente a Sánchez.
Ante este escenario, López Aliaga desconoció los resultados oficiales de inmediato. “Impugnaremos este grave delito de traición a la patria. No aceptaremos resultados producto de fraude y corrupción”, disparó en su cuenta de X, haciendo alusión a los problemas logísticos registrados durante la jornada de votación en la capital.
No obstante, Burneo ratificó la validez del dictamen recordando que el JNE posee la última palabra constitucional en la materia, un respaldo que coincide con el informe de la misión de observación de la Unión Europea, que validó el proceso general a pesar de haber detectado “graves deficiencias” organizativas.
El nuevo escenario electoral promete reeditar los altos niveles de polarización y tensión que el país andino ya experimentó en el balotaje de 2021 entre la propia Fujimori y Pedro Castillo. Mientras que para Keiko Fujimori ésta representa la cuarta oportunidad consecutiva en la que intentará alcanzar el sillón presidencial tras tres derrotas previas en segunda vuelta, para Sánchez significa debutar en una definición de este calibre.
Ambos candidatos se disputarán la conducción de una Nación sumida en una severa inestabilidad institucional crónica, reflejada en el vertiginoso paso de ocho presidentes por el Palacio de Gobierno desde 2016.
