La causa es investigada por la Fiscalía N°11 de Resistencia, Chaco. La denunciante acusó a un hombre, empleado de la Fiscalía N°9, de amenazas, hostigamiento y violencia psicológica. Le impusieron restricciones de acercamiento
Una mujer denunció por violencia de género a su ex pareja, un empleado judicial de la provincia del Chaco, a quien acusó de ejercer durante meses amenazas, hostigamiento y violencia psicológica extrema. “Así vas a terminar vos”, le decía mientras le enviaba fotos de víctimas de femicidios.
El denunciado se llama Lucas Martín Simoni, de 34 años, quien trabaja como proveyente en la Fiscalía N°9 de la capital chaqueña. Este lunes, la Justicia ordenó una prohibición de acercamiento y botón antipánico.
El caso se remonta al pasado 27 de abril, cuando la víctima se presentó ante la Unidad Descentralizada de Atención a la Víctima y a la Ciudadanía de Resistencia para radicar la denuncia. Allí, la mujer aseguró que mantuvo una relación de aproximadamente un año y medio con Simoni y explicó que decidió separarse debido a “la violencia psicológica y constante” que, según declaró, él ejercía sobre ella.
De acuerdo con la presentación judicial, la denunciante sostuvo que el acusado utilizaba su vínculo con el Poder Judicial para intimidarla. “Él se aprovechaba de su situación laboral diciéndome que haga la denuncia, que total nadie me iba a creer”, afirmó.
Según su relato, el hombre le enviaba fotografías de víctimas de femicidios y expedientes judiciales vinculados a casos de violencia contra mujeres. Incluso, aseguró que en una oportunidad recibió la imagen de una víctima acompañada por la frase: “Así vas a terminar vos”.
La mujer también sostuvo que Simoni le mostraba imágenes de armas secuestradas y fragmentos de expedientes judiciales mientras se burlaba de las víctimas. “Decía que odiaba a todas las mujeres y que merecían estar muertas”, declaró. De acuerdo con la denuncia, ante esos episodios ella le preguntaba “cómo podía tener ese pensamiento y trabajar en un lugar así”, a lo que él le respondía que “para entender a los violentos él tenía que ser uno”.
Relató episodios de control extremo, insultos, agresiones y amenazas permanentes. Según consta en la presentación judicial, en una ocasión Simoni le torció la muñeca para desbloquearle el celular por la fuerza y revisar sus mensajes. La mujer aseguró además que, incluso después de la separación, el empleado judicial continuó hostigándola tanto en su lugar de trabajo como en los sitios que frecuentaba. También afirmó que la amenazaba con difundir imágenes íntimas y que le enviaba mensajes intimidatorios a través de redes sociales.
La denunciante sostuvo, además, que Simoni consumía cocaína y alcohol y que gran parte de los episodios de violencia ocurrían en ese contexto.
La causa aun no tiene calificación sino que se encuentra bajo investigación “por amenazas” en contexto de violencia de género.
Confirmaron que se inició un sumario administrativo interno por tratarse de un trabajador del Poder Judicial.
