El ministro de Economía se refirió a los préstamos de altos montos tomados en la entidad estatal por parte de integrantes de su equipo. “Lo hicieron por recomendación mía”, aseguró
En medio de la polémica, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió a los funcionarios, varios pertenecientes al Palacio de Hacienda, que tomaron créditos hipotecarios del Banco Nación. Consideró que no hubo ninguna irregularidad y que incluso él mismo los incentivó a gestionar los préstamos.
Entre los funcionarios involucrados se encuentran Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior y asesor de Caputo, quien mantiene una deuda inicial de $373.000.000 (unos USD 315.000) desde febrero de 2025, así como Federico Furiase, ex director del Banco Central y actual secretario de Finanzas, que registra un crédito de $367.059.000 (USD 280.787) desde agosto de 2025.
“Los tomaron por recomendación mía. Yo le sugiero a todo el mundo que acceda a créditos hipotecarios porque considero que es una oportunidad única. En primer lugar, porque beneficia al país: el desarrollo del crédito hipotecario ha sido un motor de reactivación fundamental, incluso el más importante”, consideró el ministro.
“Además, es la mayor justicia social: ¿qué es más justo para alguien que tiene trabajo que tener su casa y no tener que esperar 40 años a ver si eventualmente puede ahorrar lo suficiente para pagarla cash?“, dijo en diálogo con LN+.
Caputo sostuvo que después las propiedades van a subir de precio y su consejo es apurarse y sacar un crédito hipotecario. “Hay sobre stock, entonces las propiedades no han subido tanto. Es una mega oportunidad”.
“En cuanto a los chicos, no hay nada de ilegal ni mucho menos de inmoral. Encuentro realmente patético que se ponga esto como si se estuviera cometiendo algún delito”, manifestó Caputo en relación a Núñez, Furiase y otros funcionarios que tomaron préstamos hipotecarios en el Banco Nación.
Caputo aseguró que “las tasas, los plazos y los montos son los mismos. Están sujetos al ingreso y al análisis crediticio”.
“Federico Furiase, de hecho, fue a una sucursal y lo sacó como un ciudadano común, y todos han hecho lo mismo”, afirmó el titular del Palacio de Hacienda.
Dijo que “es absolutamente normal que los pidan en el Banco Nación ya que nosotros, como funcionarios, cobramos en la entidad”.
“Si más funcionarios públicos pudieran sacar créditos, vayan y saquen, todos los que puedan, la gente común, cualquiera. Se lo recomendaría a todos”, remarcó.
El ministro señaló que el banco otorgó más de 27.000 préstamos y que los casos relacionados con funcionarios corresponden a “menos del 0,2%”.
Funcionario desafectado del Ministerio de Capital Humano
El funcionario hizo referencia a Leandro Massaccesi, reciente ex jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. El funcionario fue apartado luego de que se conociera que también había tomado un crédito en el Banco Nación, pero Caputo contó que ese no fue el motivo de su desplazamiento.
“Sandra me llamó para aclararme que no tuvo nada que ver con eso. De hecho, me dijo ‘tengo otros funcionarios que tienen crédito’”, relató.
Otros nombres que figuran en los registros como tomadores de préstamos hipotecarios en el Nación son Emiliano Mongilardi, director de YPF, con un crédito de $309.507.000 (equivalente a USD 207.766); y los diputados libertarios Alejandro Bongiovanni, Lorena Villaverde y Mariano Campero, quienes presentan deudas que oscilan entre $230 millones y casi $280 millones.
Por otro lado, en cuanto a la situación económica, Caputo dijo también que “el año que viene no va a ser un típico año electoral argentino, va a ser un paseo por el parque”.
Consultado sobre el impacto en los mercados de la situación del ex vocero presidencial y actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Caputo descartó cualquier efecto sobre el riesgo país o en materia de inversiones: “Lo de Adorni no afecta a la economía en absoluto; lo que realmente influye es la volatilidad política”.
El ministro afirmó que la principal amenaza para la estabilidad económica es la posibilidad, aunque considera que es remota, de un regreso del kirchnerismo al poder, al que calificó como “el infierno para la mayoría de la gente”.
Explicó que esa percepción influye en las decisiones de los actores económicos. “Nueve de cada 10 personas consultadas responden que no depositan su dinero en los bancos por miedo a que vuelva el kirchnerismo”, señaló.
