El caso destapó el robo de drogas hospitalarias. La investigación secuestró propofol y fentanilo, anestésicos de uso exclusivo clínico
La muerte del anestesista Alejandro Zalazar, un joven médico del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, sacó a la luz un fenómeno inquietante: las llamadas “Propo fest” (fiesta del propofol), supuestas reuniones clandestinas en las que se habrían utilizado drogas hospitalarias con fines recreativos.
El caso comenzó a investigarse en febrero, cuando Salazar -ex residente del Hospital Rivadavia- fue encontrado muerto en su casa. La causa fue una sobredosis de propofol y fentanilo, anestésicos de uso exclusivo hospitalario. Junto a su cuerpo, la policía secuestró medicamentos y una bomba de infusión, lo que alertó a las autoridades sanitarias.
La investigación determinó que los fármacos que usó el fallecido provenían del Hospital Italiano, de Buenos Aires, donde se identificó a un anestesista y a una residente de tercer año como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas. Ambos, ya no trabajan en la institución, que inició un sumario interno y denunció los hechos ante la Justicia.
A partir de ese momento, comenzó a circular entre médicos y residentes el término “Propo fest”, usado para describir reuniones clandestinas donde se suministrarían propofol y fentanilo a conocidos con fines recreativos. Según testimonios y mensajes de WhatsApp, existirían dos modalidades:
- “Viajes controlados”: personas que pagan para experimentar un estado de relajación extrema bajo la supervisión de un profesional, que podía asistir ante emergencias como apnea o paro respiratorio.
- Fiestas privadas o sexuales: reuniones íntimas organizadas por el anestesista fallecido, donde las drogas se ofrecían a un círculo de conocidos.
El toxicólogo Francisco Dadic explicó a TN que este tipo de sustancias actúan sobre áreas muy primitivas del cerebro, generando un consumo altamente peligroso, incluso para quienes conocen su manejo. “La utilización sin un seguimiento médico estricto puede llevar a cuadros de altísima gravedad”, advirtió.
El comunicado del Hospital Italiano
Tras el hallazgo de las drogas en la casa del anestesiólogo, la Justicia inició una investigación por sustracción y uso indebido de estupefacientes. En paralelo, el Hospital Italiano denunció ante las autoridades el robo de medicamentos dentro de la institución, con el objetivo de determinar cómo salieron del inventario y quiénes podrían ser responsables.
A través de un comunicado enviado a TN, desde el Italiano indicaron que se adoptaron medidas administrativas sobre las personas involucradas.
