La guerra en Medio Oriente provocó una crisis petrolera mundial con un barril a precio superior a USD 100
En una decisión técnica orientada a mitigar la sostenible suba de precios del valor de los combustibles, impulsada por el traslado del precio internacional del petróleo al mercado interno, la Administración de Javier Milei hizo modificaciones en la norma que regula la calidad de los combustibles en busca de que, la refinación de naftas, dependa en menor medida del valor internacional del crudo.
La medida de la Secretaría de Energía elevó el límite máximo de oxígeno permitido en las naftas al 5,6%. Así, las refinadoras podrán incorporar más bioetanol de forma voluntaria.
La Resolución 79/2026 no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. Su objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos.
“En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final”, explicó la secretaria de Energía, María Tettamanti.
Asimismo, el comunicado oficial resalta: “La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro. La resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%”.
