El Jurado condenó a Meta y YouTube a pagar USD 3 millones por los daños causados a una usuaria que comenzó a consumir sus plataformas desde la infancia. Es un fallo histórico
Meta y YouTube responsables fueron hallados culpables por los daños causados a una usuaria que comenzó a consumir sus plataformas desde la infancia, en lo que representa el primer fallo de este tipo contra gigantes de las redes sociales.
El veredicto incluye una condena inicial de 3 millones de dólares en daños compensatorios, y aún podrían sumarse millones más en sanciones punitivas.
Nueve días para un veredicto que tardó décadas en llegar
Tras más de 40 horas de deliberación repartidas en nueve días, los jurados concluyeron que tanto Meta como YouTube actuaron con negligencia en el diseño y operación de sus plataformas, y que esa negligencia fue un factor determinante en los daños sufridos por la demandante, identificada en documentos judiciales como KGM y referida por sus abogados como Kaley.
La joven, hoy de 20 años, asegura que el uso de redes sociales durante su infancia la volvió adicta a la tecnología y agravó sus problemas de salud mental. Según su propio testimonio ante el Jurado, comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, y pasaba en redes sociales prácticamente todo el día.
Las funciones de diseño en el centro de la acusación
Los abogados de Kaley, encabezados por Mark Lanier, centraron su estrategia en demostrar que ciertas características técnicas de las plataformas fueron diseñadas deliberadamente para enganchar a usuarios jóvenes: el scroll infinito que permite consumir contenido sin interrupción, la reproducción automática de videos y los sistemas de notificaciones. No era necesario probar que las redes sociales causaron directamente los problemas de salud mental de Kaley, sino que constituyeron un factor sustancial en su daño.
El Jurado también determinó que las empresas actuaron con malicia o conducta gravemente reprochable, lo que abre una segunda fase del Juicio donde se escucharán nuevas pruebas para definir el monto de daños punitivos, que podrían elevar considerablemente la cifra de la condena.
La defensa de las empresas y sus argumentos
Meta sostuvo, durante el Juicio, que los problemas de salud mental de Kaley existían de forma independiente a su uso de redes sociales, señalando su entorno familiar como factor relevante. La empresa también argumentó que ninguno de sus terapeutas identificó las plataformas como la causa de sus dificultades emocionales.
YouTube, por su parte, optó por distanciarse de la categoría de red social, argumentando que su plataforma es más comparable a la televisión que a Instagram o TikTok. La defensa destacó que el uso de YouTube por parte de Kaley disminuyó con el tiempo y que, según sus propios datos, ella pasaba en promedio un minuto al día viendo YouTube Shorts desde su lanzamiento en 2020.
Ambas empresas subrayaron que sus plataformas cuentan con herramientas de seguridad y controles parentales disponibles para los usuarios. Sin embargo, esos argumentos no persuadieron al Jurado.
Vale la pena señalar que TikTok y Snap, que también figuraban como demandados originalmente, llegaron a acuerdos económicos antes de que comenzara el Juicio, por lo que no enfrentaron el veredicto.
Un caso que podría reconfigurar miles de demandas
Este litigio fue seleccionado como Juicio “bellwether”, un mecanismo legal que permite usar su resultado como referencia para resolver miles de casos similares presentados contra plataformas de redes sociales en todo el país. En ese sentido, el impacto del fallo trasciende a Kaley.
Laura Marquez-Garrett, abogada del Social Media Victims Law Center y representante legal de la demandante, fue enfática sobre el significado de este proceso. “Este caso es histórico sin importar lo que suceda, porque fue el primero”, afirmó Marquez-Garrett.
Meta, en tanto, expresó su postura en pocas palabras: “Respetuosamente no estamos de acuerdo con el veredicto y estamos evaluando nuestras opciones legales”.
