El vecindario está recolectando firmas para lograr el desalojo del supuesto “kiosco”. Escalada de violencia imparable
Un grupo de vecinos del Barrio Oeste II, de la capital tucumana, está reuniendo firmas para que una inmobiliaria rescinda el contrato a un inquilino. El motivo es que el arrendatario lo utilizaría como punto de venta de drogas. Esa situación, según denunciaron, generó un recrudecimiento de la violencia en un vecindario que desde hace años está signado por el enfrentamiento de clanes vinculados al narcomenudeo.
“Desde el momento en que dicho inmueble fue alquilado a sus actuales ocupantes, se ha observado un notable incremento de hechos delictivos en la zona, entre los que se destacan: reuniones constantes de personas con conductas sospechosas, presunta venta de estupefacientes, robos y reiterados episodios de violencia armada”, se puede leer en la nota que fue redactada el viernes y que ya se encuentra circulando por las casas de ese barrio.
Los vecinos añadieron en el escrito: “queremos dejar constancia de que durante el presente mes se han registrado en reiteradas oportunidades hechos de tiroteos en las inmediaciones del mencionado domicilio”. Relataron, además, que el jueves hubo dos ataques a balazos, uno a las 16.30 y otro a las 23.55.
“Estos episodios han generado una situación de profundo temor e inseguridad entre los vecinos, poniendo en riesgo la integridad física de familias, niños y adultos mayores”, señalaron. “Ante esta preocupante situación, solicitamos de manera urgente que se tomen las medidas correspondientes respecto de los ocupantes del inmueble, a fin de garantizar la seguridad y tranquilidad de quienes residimos en el barrio”, añadieron.
Laura es una de las mujeres que decidió recurrir a esta estrategia para poner punto final a los hechos de violencia. La mujer, que pidió expresamente que su apellido se mantuviera en reserva para evitar sufrir represalias, indicó que la Manzana I es la más damnificada con estos ataques. También, señaló que este sector del vecindario era mucho más tranquilo porque está a unos 100 metros de la Seccional 12ª.
“No sabemos cómo nos irá. Lo más probable es que muchos no quieran aparecer por temor. Pero al menos vamos a visibilizar este problema. Es un problema que viene arruinando al barrio desde hace varios años”, añadió.
En el barrio no tienen muchas esperanzas de que esta iniciativa prospere. “Estos delincuentes hasta usurparon departamentos para vender esa porquería. Ahora alquilaron un dúplex. Espero que con esa nota los dueños los corran, pero no creo que lo hagan porque aquí nos conocemos todos y sabemos qué hace cada uno”, resumió Luisa de Corbalán. “Al menos le pedimos a la Policía que haga más controles y que los detenga, como hizo con ‘Chuky’”, acotó Silvia Heredia.
Funcionarios del área de Seguridad informaron que están al tanto de los episodios que se registraron en los últimos días y que están en etapa de investigación. Anunciaron que incrementarán los operativos de seguridad y que harán procedimientos sorpresivos.
