La Casa Rosada difundió un video de 1 hora y 15 minutos de duración, en el que señala que hace 20 años el kirchnerismo activó un “fatal experimento narrativo” con una “visión sesgada y revanchista”, que buscó “beneficiar económicamente a unos pocos y ganar rédito político para construir nuevas mayorías de poder”
A 50 años del último Golpe Cívico-Militar en Argentina que derrocó a Isabel Perón y hundió al país en el período más sangriento de la historia, el Gobierno Nacional publicó un video denominado “Las víctimas que quisieron esconder”.
El material fue compartido a través de la cuenta de la Casa Rosada y enfatiza: “La historia debe conocerse en su totalidad, cuando se la presenta de forma parcial, deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación”.
El video insiste con la idea de recordar tanto a las víctimas de la dictadura como a las que sufrieron los ataques de las organizaciones guerrilleras que operaron durante esa época.
“En el año 2003, el gobierno nacional argentino lanzó una masiva campaña política empleando cuantiosos recursos públicos para imponer en la sociedad un relato sobre los trágicos acontecimientos de la década del 70, con una visión sesgada y revanchista cuyo objetivo ulterior era el de beneficiar económicamente a unos pocos y ganar rédito político para construir nuevas mayorías de poder”. Así comienza el material, con una voz en off que lee una especie de introducción que apunta directamente contra el gobierno kirchnerista.
“En ese proceso, miles de víctimas del accionar estatal, paraestatal y de los grupos guerrilleros fueron ignoradas, marginadas y silenciadas, porque su reconocimiento no se ajustaba al relato que se buscaba consolidar”, agrega el texto que antecede a las imágenes.
Hoy, 20 años después de ese fatal experimento narrativo que le costó miles de millones de dólares a los argentinos y que, en lugar de sanar las disputas del pasado, sólo las exacerbó, este Gobierno se dispuso por primera vez a dar vuelta la página, dándole visibilidad a la Historia Completa“, agrega la misma voz en off.
En el tramo final de la introducción se señala que “la historia debe conocerse en su totalidad”, porque si se la presenta de forma parcial, “”deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación”.
“Las nuevas generaciones tienen derecho a acceder a una visión integral y respetuosa de aquellos años, libre de imposiciones ideológicas, conveniencias políticas o censuras”, se argumenta en el tramo final del texto que da pie a las imágenes.
Los testimonios
Una de las protagonistas de la pieza es Miriam Fernández, la nieta recuperada 127, que en la grabación afirma que que la sociedad creyó “un relato que no fue real” y apunta: “Para sanar en este país y para sanar como ciudadanos tenemos que contar la historia verdadera”.
En el video también aparece el testimonio de Arturo Larrabure, hijo del ex militar Argentino del Valle Larrabure, que en 1974 fue secuestrado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP): “Esa noche hubo heridos y muertos. De la historia argentina es el secuestro más largo, duró más de un año. Creo que es momento de llamar a la unión de los argentinos, de todos los argentinos. Tenemos un país maravilloso y tenemos que aprovecharlo”.
El Gobierno mantiene desde su inicio la llamada “teoría de los dos demonios”, una perspectiva que busca equiparar el reconocimiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la última dictadura militar con el de las víctimas de las organizaciones armadas de los años setenta.
En esa línea, el presidente Javier Milei ha reiterado en varias ocasiones su desacuerdo con la cifra tradicionalmente difundida de desaparecidos durante ese periodo. Según el mandatario, “no hay registros fehacientes de que hayan sido 30 mil los desaparecidos”, y sostiene como dato concreto la cifra de 8.753 víctimas, en concordancia con el informe elaborado por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) en 1984.
“Yo no estoy de acuerdo con esta visión tuerta que nos quiso imponer el kirchnerismo y siempre dije: quiero la memoria completa; o sea, una verdad contada a medias no es verdad, es una mentira”, expresó el jefe de Estado en un acto por el aniversario del golpe militar el año pasado.
