Comenzó su camino en el nado recién luego de su jubilación. Hoy es Doble Campeona de Oro del World Aquatics Masters Championships del país asiático. Su historia
Se trata de Elena Placci, oriunda de Córdoba, quien comenzó su camino en la disciplina recién después de jubilarse como docente de inglés.
En aquel momento tenía 64 años y, a modo de hobby, empezó a asistir a la pileta del Círculo de la Fuerza Aérea de la provincia, retomando una actividad que había practicado de niña. El año pasado, viajó a Singapur para competir internacionalmente y se quedó con la Medalla de Oro en 100 y 200 metros libres; además, finalizó cuarta en 50 metros de espalda, 50 metros de crol y 100 metros de espalda.
“Es algo que tengo como objetivo en la vida que me queda”, sostuvo la multicampeona, conectada por videollamada con Infobae. Su balance no se mide solo en cifras, sino también en constancia: 104 torneos disputados a lo largo de su trayectoria y 500 medallas obtenidas.
Según contó, todo comenzó cuando vio en la televisión un programa sobre un hombre de más de 80 años que participaba en un máster de natación en Canadá. Él decía que cualquier persona que quisiera nadar podía hacerlo. Ese mensaje fue el impulso que necesitaba para animarse: “Ahí nomás busqué la malla, me la puse y me fui, sin decirle a nadie”.

En su primera clase, el entrenador le pidió que le demostrara 25 metros de cada estilo que dominaba -crol, espalda y pecho-. Su técnica necesitaba pulirse, por lo que tuvo que contratar clases con otro profesor, con quien comenzó a entrenar una hora, tres veces por semana. Desde el inicio, aseguró, tenía un objetivo claro: competir en un torneo de natación.
“Después de cuatro meses, el profesor le pregunta al entrenador cómo estaba yo. Me hace nadar de vuelta y dice ‘ya puede entrar al equipo’. Entonces empecé tres veces con el profesor y tres veces con el entrenador del equipo. También iba el domingo, todos los días nadaba”.
“Hay que tener constancia y no sentirse mal porque uno se equivoca. Uno puede aprender y corregirlo. Por supuesto que el entrenador te ayuda mucho porque te dice qué cosas estás haciendo mal. No es nadar porque sí, estirar el brazo para un lado y pensar que está bien”, reflexionó durante el programa. Placci detalló que, tras perfeccionarse en la disciplina, le enseñó a nadar a sus tres hijas.
Durante el programa, la mujer exhibió sus dos medallas de oro obtenidas en Singapur, ambas grabadas con la inscripción “water shapes us”, que en español significa “el agua nos moldea”. Precisó: “Nos transforma en cierta forma. Yo, ese primer año, bajé 10 kilos. Pero sin hacer ningún esfuerzo, directamente nadando todos los días. Después me quedé casi veintipico de años con el mismo peso, 65, y después bajé a 62″.
