El pueblo cubano pierde la paciencia: furia por los apagones, pedradas, destrozos y fuego en una sede del Partido Comunista

Ocurrió el viernes a la medianoche, en una protesta por la crisis energética en la isla

En plena protestas por los apagones y la falta de alimentos, decenas de personas atacaron una sede del Partido Comunista (único) en el centro de Cuba. El asalto, con pedradas, destrozos y fuego, fue confirmado por un periódico oficial. Miguel Díaz-Canel, presidente cubano, reconoció el “malestar” pero denunció “vandalismo”.

Las protestas sucedieron en el Municipio de Morón, provincia Ciego de Ávila (centro), a 460 kilómetros de La Habana.

Un breve reporte del periódico provincial Invasor informó que, como resultado de estos “hechos vandálicos”, fueron detenidas cinco personas.

“Lo que en un inicio transcurrió de manera pacífica, y tras un intercambio con autoridades del territorio, derivó en hechos vandálicos contra la sede del Comité Municipal del Partido, donde un grupo más reducido de personas apedrearon la entrada del inmueble y provocaron un incendio en la vía pública con los muebles de la recepción”, precisó el diario oficial local.

El Gobierno cubano indicó, a través de medios oficiales, que en Morón se registraron actos vandálicos contra el edificio, y un grupo más pequeño también arrojó piedras e incendió el mobiliario de la recepción. Videos publicados en redes sociales mostraron que una farmacia y una tienda también resultaron afectadas.

El Gobierno de Cuba señaló que su Ministerio del Interior abrió una investigación sobre el caso.

La respuesta de Díaz-Canel y el “descontento” por la crisis energética en Cuba

Este sábado por la tarde, el presidente de Cuba publicó un mensaje en el que reconoció el “malestar” de la población, pero denunció “vandalismo” y prometió condenas.

“Es comprensible el malestar que provocan en nuestro pueblo los prolongados apagones, como consecuencia del bloqueo energético de EE.UU, cruelmente recrudecido en los últimos meses”, indicó Díaz-Canel.

“Y son legítimas las quejas y reclamos, siempre que se actúe con civismo y respeto al orden público”, continuó antes de aludir al ataque a la sede del Partido Comunista.

“Lo que nunca será comprensible, justificado, ni admitido es la violencia y el vandalismo que atente contra la tranquilidad ciudadana y la seguridad de nuestras instituciones. Para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”, completó.

Estos hechos ocurrieron cuando Cuba, con 9,6 millones de habitantes, enfrenta una fuerte crisis económica, agravada por la brusca suspensión en enero del suministro de crudo desde Venezuela, luego de la caída de Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense, y el bloqueo petrolero de facto que Washington impone a la isla.

Mientras se agudiza la escasez de combustible, productos básicos y se prolongan los cortes de electricidad, muchos cubanos expresan su descontento público con protestas nocturnas, que en la mayoría de los casos se reducen a cacerolazos en la vía pública o desde el interior de sus viviendas.

Cuba mantiene diálogo con Estado Unidos

Cuba confirmó el viernes que mantiene conversaciones con Estados Unidos para buscar “soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales”, mientras inició la excarcelación de presos políticos como parte de un acuerdo con el Vaticano, el histórico mediador entre los dos países.

Donald Trump no oculta su deseo de un cambio de régimen en Cuba, ubicada a solo 150 km de Estados Unidos. Según Washington, la isla representa una “amenaza excepcional” por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán.

COMPARTIR NOTICIAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *