A Cuba le quedarían 15 días de reserva de petróleo, a partir de allí cualquier cosa podría pasar
Embajadas y empresas internacionales en Cuba están revisando sus planes de contingencia y evacuación a raíz de la presión, de Washington, sobre la isla tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el pasado 3 de enero.
La preocupación ha escalado, en las últimas semanas, en sedes diplomáticas y empresariales extranjeras ante la creciente incertidumbre geopolítica en el Caribe, y la posibilidad de que Estados Unidos pudiese estar preparando incluso una intervención militar en Cuba, según confirmaron a la agencia EFE cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos que prefieren mantener el anonimato.
El caso más destacado en el sector privado es el de la multinacional británica Unilever, que ha evacuado ya a las familias de sus trabajadores extranjeros en el país, según confirmaron a EFE dos fuentes cercanas a la compañía, que fabrica en la isla productos de higiene, belleza y limpieza.
La decisión de la empresa refleja el nivel de alarma que existe entre las corporaciones internacionales con operaciones en territorio cubano, donde la combinación de amenazas geopolíticas y el colapso económico genera un escenario sin precedentes en décadas.
Las legaciones diplomáticas están actualizando sus planes de evacuación y sus listados de nacionales residentes en Cuba, en ocasiones llamando uno a uno a sus ciudadanos para verificar los datos. Algunas embajadas se están abasteciendo para poder soportar largos períodos sin corriente eléctrica, combustibles y agua, eventualidades que entienden se pueden producir por la combinación del actual contexto de crisis total en la isla y la creciente presión estadounidense.
Reservas de petróleo para apenas 15 días
La crisis energética que atraviesa la dictadura cubana ha alcanzado niveles críticos. Según datos de la consultora Kpler publicados por Financial Times, Cuba cuenta con reservas de petróleo suficientes para apenas 15 o 20 días. En lo que va de 2026, la isla solo ha recibido 84.900 barriles de petróleo debido a una única entrega mexicana realizada el 9 de enero, lo que representa poco más de 3.000 barriles diarios, una cifra muy inferior al promedio de 37.000 barriles diarios aportados por todos los proveedores en 2025.
La analista de Kpler, Victoria Grabenwöger, explicó a Financial Times que la suma de este cargamento a los 460.000 barriles disponibles en inventario a inicios de año permitiría cubrir solamente entre 15 y 20 días de consumo.
El desencadenante inmediato de la crisis radica en el endurecimiento de la presión estadounidense sobre los proveedores regionales. Estados Unidos ha lanzado varias advertencias directas a Cuba desde la captura de Maduro el pasado 3 de enero y ha forzado el cierre del suministro de petróleo venezolano a La Habana, cuando Caracas había sido hasta ahora su principal proveedor.
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró esta misma semana que, tras el cerrojazo energético, Cuba estaba “a punto de caer”, reincidiendo en su tesis del fracaso económico de la isla. El republicano ya ha ido más allá al apuntar que lo único que quedaba por hacer en Cuba era “entrar y destruir el lugar”.
