El empresario Mario Conti, propietario del complejo turístico Aerosilla Nuevo Cadillal, fue víctima de un brutal ataque armado en su vivienda. Se trata del cuarto robo que sufre en los últimos tiempos, un hecho que reaviva la preocupación por la inseguridad en la zona.
Cómo ocurrió el hecho
Un grupo de delincuentes irrumpió en la casa y disparó a quemarropa contra Conti: efectuaron dos disparos directos y otros dos intentos, en un episodio que pudo haber sido fatal. Mientras reducían y golpeaban violentamente al empresario, mantuvieron amenazados a su esposa, Roxana Delgado, y a sus dos hijos de 10 y 4 años. “Esa noche nuestra paz se rompió en segundos. Pensé que habían matado a mi marido”, relató la mujer.
Ella permaneció con los niños mientras uno de los asaltantes los apuntaba con el arma en la cabeza. La reacción que salvó sus vidas Cuando Conti les indicó dónde guardaba el dinero, Roxana aprovechó para activar la alarma antipánico. El ruido desesperó a los atacantes, que huyeron del lugar sin concretar el saqueo total. “Pensé que nos matarían antes de escapar”, contó.
Secuelas y pedido de justicia
Si bien todos sobrevivieron, el trauma persiste: “Mis hijos viven con miedo, cualquier ruido los alerta. Es algo con lo que batallamos día a día”, lamentó Delgado. La familia pidió celeridad a la Justicia para dar con los responsables y evitar que otros pasen por lo mismo, y agradeció el apoyo de vecinos, seres queridos y la rápida intervención policial.
