El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán profundizó su propuesta de reforma institucional. Aseguró que busca desarticular el sistema de “punteros” para volcar esos fondos a obras de infraestructura. “Al que trabaja de verdad, le vamos a pagar mejor”, prometió
El titular de La Libertad Avanza (LLA) en Tucumán, Lisandro Catalán, volvió a poner la lupa sobre el funcionamiento de las comunas rurales, uno de los bastiones territoriales más sensibles del peronismo local.
Con una retórica alineada al discurso nacional de “motosierra” sobre la estructura estatal, Catalán fue tajante. “Eliminar la figura de delegado comunal significa sacarle las cajas políticas”, afirmó. Según el dirigente libertario, la estructura actual no responde a las necesidades de los vecinos, sino a mecanismos de financiamiento partidario.
Consciente del impacto que sus palabras pueden tener en el electorado del interior, Catalán buscó diferenciar su propuesta de un ajuste lineal. El dirigente aclaró que la iniciativa no busca el despido de trabajadores, sino una reconfiguración del gasto.
“Al tucumano que trabaja de verdad en cada una de las comunas, proponemos pagarle mejor”, remarcó, en un intento por llevar tranquilidad a la planta permanente de estas administraciones.
Para Catalán, el objetivo central de su plan de reforma es desmantelar lo que denominó como una “red de intermediación” que condiciona el crecimiento de la provincia. “Lo que queremos eliminar son los punteros y la estructura política de las comunas, para que los tucumanos puedan tener obras de infraestructura y una vida digna”, enfatizó.
Esta propuesta no es un hecho aislado, sino que se inscribe en el plan estratégico que los libertarios diseñan para Tucumán de cara a los próximos turnos electorales. La intención de LLA es reducir la discrecionalidad en el manejo de los fondos públicos, un tema que históricamente ha generado roces entre la Casa de Gobierno y la oposición.
La propuesta de eliminar o transformar la figura de los delegados comunales -que hoy son designados o elegidos bajo el paraguas del oficialismo provincial- promete convertirse en uno de los ejes centrales del debate legislativo y político en los meses venideros.
Por ahora, desde el peronismo tucumano mantienen la guardia alta ante lo que consideran un ataque directo a la gobernabilidad del territorio.
