Un delincuente pagaba por videos sexuales y prometía privacidad, pero los difundía en todos lados

Se llama Gianfranco Gaspar Núñez y tiene 30 años. Es el creador de “Argentina Casting”. Está detenido

Núñez es rosarino y está detenido por orden de la Justicia Federal tras ser acusado de captar a mujeres jóvenes y ofrecerles dinero a cambio de grabar videos sexuales, que después terminaban viralizados en plataformas digitales, sitios web y grupos de Telegram.

Si bien Núñez está siendo investigado desde mediados de 2025, el caso ganó notoriedad a fines del mes pasado tras una ampliación de la imputación, donde se reveló cómo proponía a usuarias de Instagram filmar videos con la promesa de que solo se venderían en el exterior y no serían vistos en Argentina.

La causa judicial, que abarca hechos en varias provincias, lo señala como el creador y administrador de la productora de contenido “Argentina Casting”.

De acuerdo a la investigación, Núñez contactaba a mujeres de entre 18 y 22 años, especialmente de contextos vulnerables, y les ofrecía sumas de dinero por única vez. Las citaba en hoteles o departamentos temporarios de ciudades como Rosario, Buenos Aires y Posadasrealizaba el acto sexual sin protección y hacía firmar contratos de adhesión en los que las jóvenes cedían todos los derechos sobre las imágenes.

Esos contratos, según fuentes judiciales, eran redactados en ocasiones en inglés y no les entregaba copias a las víctimas.

Durante los allanamientos realizados en domicilios de Rosario, Buenos Aires y Posadas, la Policía Federal Argentina encontró cámaras, aros de luz, discos rígidos y 28 contratos, además de más de 150 videos de contenido sexual.

La investigación determinó que hasta el 18 de junio pasado había al menos 157 videos con la imagen de 69 mujeres jóvenes subidos al perfil de “Argentina Casting” en un sitio de pornografía, donde Núñez llegó a reunir más de 4.100 seguidores y videos con hasta 18.000 visualizaciones cada uno. Ese sitio le daba el 60% de lo recaudado por cada venta.

En la estructura, Núñez no actuaba solo: administraba el grupo público de Telegram junto con al menos dos colaboradoras, una de ellas con la que mantenía una relación sentimental y que vivía en Posadas.

Además, la causa indica que usaba identidades falsas como “Liam”, “Elion” o “Agustín” para contactar a las jóvenes y que, en algunos casos, se hacía pasar por una mujer encargada de coordinar los encuentros.

Se identificaron 10 billeteras virtuales a su nombre, por las que movió $119.168.540 entre enero de 2023 y mayo de 2024.

El mecanismo incluía exhibir presuntos análisis médicos a las víctimas para convencerlas de mantener sexo sin protección.

Núñez también prometía privacidad y difusión acotada al exterior, pero después de las grabaciones los videos circulaban abiertamente, incluso en grupos de WhatsApp y redes sociales, lo que provocó que varias víctimas recibieran acoso y mensajes intimidatorios.

Una de las jóvenes, que grabó un video a los 21 años y hoy tiene 24, contó en sus redes: “En mayo de 2022 se expuso por redes un video que había filmado el año anterior. Lo hice con la intención de pagarle una deuda al que era mi pareja. Fue un momento de inmadurez emocional, donde no sabía pedir ayuda. Desde que se viralizó sigo recibiendo hostigamiento en redes. Les pido por favor que paren: ya no sé cómo seguir”.

Los pagos variaban según el caso, con montos que iban desde USD 100 hasta $400.000, y en ocasiones se abonaban parte en efectivo y parte por transferencia. Las jóvenes eran seleccionadas por su situación de vulnerabilidad económica y por no tener experiencia previa en producción de contenido sexual.

En ocasiones, Núñez pedía a las chicas que durante la grabación dijeran que tenían 18 años“porque cuanto más chica pareciera mejor”, según se desprende de las actuaciones judiciales.

El negocio según el acusado

En una entrevista que dio hace dos años al canal de YouTube “Uno de Espada”, Núñez habló abiertamente sobre su negocio. Dijo que llegaba a generar entre seis mil y siete mil dólares por mes con la página.

Confirmó que al principio había prometido a las chicas que los videos no se verían en Argentina y que tenía la plataforma bloqueada, pero luego desistió porque “el que quería entrar, entraba igual”.

Según sus palabras, “me di cuenta que era al pedo prometerle algo a la chica que, tarde o temprano, se iba a filtrar. Así que nada, decidí habilitarlo para Argentina y decir a las chicas: ‘Mirá, el video se puede filtrar, hacelo bajo tu propio riesgo’”.

En aquella charla, Núñez además explicó que decidió meterse en el negocio después de juntar un capital propio por una inversión anterior. Contó que al principio pagó a algunas chicas para grabar y que durante los primeros meses no tuvo éxito: “Fueron como cuatro o cinco meses de estar perdiendo plata, porque nadie me conocía. Iba subiendo contenido y la gente de a poco me fue siguiendo”.

También, reconoció que el crecimiento llegó cuando los videos comenzaron a filtrarse y circular en Internet, lo que hizo que más chicas se contactaran para participar y que su página ganara popularidad.

Por el momento el caso sigue en trámite y la Justicia investiga si existen más víctimas. La semana pasada, la Cámara Federal de Apelaciones confirmó la prisión preventiva del imputado luego de un planteo de su defensa. El delito de trata de personas con fines de explotación sexual tiene una pena prevista de 8 a 12 años de prisión.

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